Francisco desafió a la mafia en una visita a Calabria
“Los hampones están excomulgados”, aseguró el Papa. Consoló a un preso, padre de un niño asesinado en una pugna entre narcotraficantes.
Roma. El papa Francisco visitó ayer la región de operaciones de la mayor organización delictiva en Italia, se reunió con el padre de un niño de tres años asesinado en una pugna del narcotráfico y declaró que todos los hampones están automáticamente excomulgados de la Iglesia Católica.
Durante una peregrinación de un día por la región sureña de Calabria, Francisco consoló al padre preso del menor Nicola Campolongo en el patio de una cárcel en la ciudad de Castrovillari.
En enero, el niño fue asesinado a tiros junto con uno de sus abuelos y la novia del abuelo, en un ataque atribuido a una guerra por el control de territorios entre narcotraficantes en la cercana ciudad de Cassano all’Jonio. Los agresores incendiaron el vehículo con las tres víctimas dentro. La crudeza de este asesinato conmocionó a toda Italia y también al Papa.
El padre y la madre del chico estaban presos por cargos de narcotráfico cuando ocurrieron los hechos. Francisco abrazó al hombre, quien le pidió que orara por la madre del menor, a quien se le permitió salir de prisión por el asesinato del niño y se encuentra en arresto domiciliario.
De acuerdo con un vocero vaticano, el Pontífice dijo al padre del menor: “Que nunca los niños tengan que sufrir de nuevo de esta manera”.
Calabria es el centro de operaciones de la ‘Ndrangheta, una organización narcotraficante de alcance global.
Durante su homilía al aire libre, Francisco censuró a la ‘Ndrangheta porque “adora el mal y desprecia al dios común”. “Quienes andan en el camino del mal, como los hampones, no están en comunión con Dios. Están excomulgados”, advirtió.
Además, Francisco se reunió y habló con otros 200 presos durante su visita a la cárcel de Calabria.

