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Francisco 2017: recién vendría a Argentina en esa fecha

Confirman que el Papa no regresará a Latinoamérica ni este año ni el próximo. Ayer encabezó un Vía Crucis. Julián Cañas, enviado especial.

27 de julio de 2013 a las 12:01 a. m.
Francisco 2017: recién vendría a Argentina en esa fecha
Imponente. El escenario donde los jóvenes representaron el Vía Crucis. Al fondo, la playa de Copacabana, en Río de Janeiro (AP).

Río de Janeiro. Fuentes del Vaticano confirmaron que Francisco no visitará la Argentina durante este año y el próximo, por lo que todo hace pensar que el primer papa argentino recién volvería a su país en 2017, cuando regrese a Brasil, para conmemorar los 300 años de la aparición de la Virgen Nuestra Concepción de Aparecida. El vocero del Vaticano, Federico Lombardi, manifestó que el Papa no tiene previsto volver a la Argentina este año ni el próximo. "Para más adelante no puedo asegurar nada, pero al menos por el próximo año y medio, Francisco no volverá a Latinoamérica", argumentó el funcionario ante algunos periodistas argentinos.Con la oficialización de que el Papa no vendrá a Latinoamérica por los próximos 18 meses y como en 2015 en Argentina habrá elecciones presidenciales, todo hace pensar que Francisco tampoco elegiría regresar a su país en un año electoral.A este dato hay que sumarle otra información concreta. Francisco prometió que volverá a Brasil en 2017 para estar presente en el santuario de Aparecida, cuando se cumplan 300 años de su aparición para la fe católica.En este escenario y si bien el vocero Lombardi es enemigo de hablar sobre información que no está confirmada, se puede interpretar que Francisco recién volvería a Latinoamérica en 2017. En esa oportunidad, no sólo para visitar Brasil como lo hizo en esta oportunidad sino a varios países, entre ellos la Argentina.El nuevo papa ha dicho que su estrategia no será viajar tanto al exterior, algo que caracterizó a Juan Pablo II, quien fue bautizado por los medios europeos como el "papa peregrino", por sus constantes giras internacionales. Jorge Bergoglio viajó en febrero pasado al Vaticano para participar del cónclave que consagró al reemplazante de Benedicto, el papa renunciante. El arzobispo de Buenos Aires tenía abierto el ticket de avión para regresar a nuestro país, pero sus colegas obispos lo eligieron como el nuevo conductor de la Iglesia Católica, por lo que no volvió a la Argentina.De confirmarse esta información de una visita a Argentina recién para 2017, Francisco volverá a su país cuando ya no esté en el Gobierno la presidenta Cristina Fernández. Esto teniendo en cuenta que, por ahora, la jefa del Estado no tiene la posibilidad de ir por su re-reelección. Si bien la decisión política que se toma en el Vaticano sobre los viajes internacionales poco tiene que ver con el vínculo personal del Papa con los gobernantes de turno, hay que decir que la Presidenta tuvo una relación cambiante con Bergoglio, cuando fue arzobispo de Buenos Aires, y ahora con Francisco en el trono de Pedro.Mientras fue el jefe de la Iglesia en Buenos Aires, el matrimonio Kirchner evitó ir a la Catedral porteña para los tedeums de los 25 de Mayo, para conmemorar la fecha patria. Con Cristina Fernández en el poder, la relación nunca mejoró. Es más, quedó para los manuales de historia el frío saludo de la Presidenta, cuando se conoció que Bergoglio había sido consagrado como el sucesor de Benedicto. En aquel saludo, ni siquiera lo mencionó por su nombre al primer papa argentino. Durante los primeros días de papado, los medios afines al Gobierno no dejaron de cuestionar el pasado de Bergoglio durante la última dictadura militar. No había datos concretos, pero sí la inocultable intención del kirchnerismo de erosionar la credibilidad del nuevo jefe de los católicos. Pese a esta embestida oficialista, Francisco no esquivó el protocolo y el sentido común: invitó a Cristina Fernández a una entrevista en el Vaticano.

Una estrategia distinta. Francisco no viajará al exterior con la misma intensidad que Juan Pablo II.

Promesa. El papa argentino ya comprometió su presencia en Brasil para 2017, cuando se cumplan 300 años de la Virgen de Aparecida.

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