Fijan 250 mil dólares de fianza para presunta espía
La periodista peruana Vicky Peláez, acusada de espionaje, tendrá que pagar una fianza de 250 mil dólares para poder quedar en libertad.
La periodista peruana Vicky Peláez, acusada de espionaje, tendrá que pagar una fianza de 250 mil dólares para poder quedar en libertad. El tribunal federal de Nueva York que examina la acusación contra Peláez y otras nueve personas de pertenecer a una red de espionaje en favor de Rusia, dispuso la medida.
El juez Ronald Ellis determinó también el arresto domiciliario de Peláez una vez que demuestre que puede pagar la fianza, mientras que para su esposo, que utilizaba el nombre de "Juan Lázaro" y que sería ruso y no uruguayo como decía, se aplazó esa decisión.
El esposo de Vicky Peláez, al igual que ella acusado de ser agente de un gobierno extranjero, hizo una larga declaración tras su detención en la que admitió que Juan Lázaro no es su verdadero nombre, que no es uruguayo como había dicho antes, que su casa en Yonkers, un suburbio de Nueva York, fue costeada por el gobierno ruso y que Peláez entregó cartas suyas a la agencia rusa de espionaje, afirmaron los fiscales.
Se negó a dar su verdadero nombre y aseguró que aunque amaba a su hijo, "no abandonaría su lealtad al servicio de espionaje ruso ni siquiera por su hijo", dijeron los fiscales en su documento ante la corte.
Ellis señaló que en el caso de Peláez las pruebas indican que "no había recibido entrenamiento como espía", como el resto de los imputados, que comparecieron ante el juez sin esposar pero con los mamelucos de color azul oscuro que suelen llevar los prisioneros.
Agregó que la periodista peruana es una "ciudadana estadounidense que no parece haber utilizado jamás una doble identidad ni identificaciones falsas" en los viajes que hizo a Sudamérica y en los que, según la fiscalía, habría entregado diversa correspondencia a agentes del servicio secreto ruso.
Peláez, de 55 años, y madre de dos hijos, uno de ellos estudiante de piano, de 17 años, y otro arquitecto, Waldo Mariscal, de 38, será sometida también a vigilancia electrónica.

