Evo: Washington intenta descargar su rabia con Lula
Se acrecienta la polémica por el acuerdo que Brasil alcanzó con Irán por su programa nuclear.
La Paz. El presidente de Bolivia, Evo Morales, defendió ayer a su homólogo brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, de las acusaciones de Estados Unidos por el acuerdo firmado por Brasil, Turquía e Irán sobre el intercambio de uranio poco enriquecido por combustible nuclear.
En una conferencia de prensa en la ciudad central de Cochabamba, Morales mostró todo su respaldo a Lula después de que el ejecutivo de Barack Obama dijera que el acuerdo entre brasileños e iraníes "hace el mundo más peligroso".
Según el mandatario boliviano, "quienes ponen en peligro al mundo son los que llevan militares a acabar con vidas en otros países y continentes, las bases militares de Estados Unidos", por lo que ninguna autoridad estadounidense "tiene moral para acusar a nadie".
Brasil y Turquía llegaron hace dos semanas a un acuerdo con Irán, por el que Teherán accede a enviar a Turquía 1.200 kilos de uranio poco enriquecido para recibir en el plazo de un año, desde Rusia y Francia, 120 kilos de combustible nuclear para su reactor científico.
La secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, afirmó el jueves que el gobierno de Obama transmitió a Brasil que "al comprar tiempo para Irán, permitirle eludir la unidad internacional en torno a su programa nuclear, hace el mundo más peligroso, no menos".
Morales aseguró que las declaraciones de Clinton son "amenazas y chantajes" para que los países no firmen acuerdos para establecer relaciones bilaterales.
"Todos tenemos derecho a tener relaciones con todo el mundo, incluido los Estados Unidos. Pero no es posible con esta clase de amenazas que dicen que con un acuerdo con algunos países puede peligrar el mundo. No vamos a permitirlo", concluyó.
Israel sí, Irán no. Paralelamente, el consejero de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, general James Jones, criticó ayer que el documento que alcanzó la ONU sobre no proliferación de armas nucleares no incluyera a Irán y mencionara de manera específica a Israel.
A pesar de que Estados Unidos suscribió el acuerdo final que fue adoptado por consenso por los 189 signatarios del tratado, Jones expresó en un comunicado difundido que la Casa Blanca que Washington tiene "serias reservas sobre uno de los aspectos que contiene la resolución sobre Medio Oriente".
"Estados Unidos no permitirá una conferencia o acciones que puedan poner en peligro la seguridad nacional de Israel. No vamos a aceptar cualquier enfoque que singularice a Israel que establezca expectativas poco realistas", señaló.
La posición Estados Unidos "desde hace mucho tiempo es la paz y la seguridad en Medio Oriente y se mantiene sin cambios, incluyendo su compromiso inquebrantable con la seguridad de Israel".
En este sentido, lamentó la decisión de señalar sólo a Israel en la sección de Medio Oriente del documento del Tratado de No Proliferación (TPN) y consideró "deplorable" que la resolución no mencionara a Irán "que representa la mayor amenaza de la proliferación nuclear en la región y para la integridad del TNP".

