Evo reivindicó la quinua para combatir el hambre mundial
En la ONU, el presidente de Bolivia resaltó los valores del alimento ancestral de los pueblos andinos frente al “imperio de la comida chatarra”.
Nueva York. El presidente de Bolivia, Evo Morales Ayma, defendió ayer a la quinua como una "alternativa digna" ante la actual crisis alimentaria mundial, durante la Asamblea General que realizó la ONU con el fin de celebrar el Año Internacional de ese cultivo. "La quinua es el regalo ancestral de los pueblos andinos que se produce hace más de siete mil años y se presenta como una alternativa digna ante la actual crisis alimentaria y el calentamiento global", afirmó Morales. El presidente aseguró en su discurso que "el Año Internacional de la Quinua es un reconocimiento al crecimiento de las prácticas tradicionales de los pueblos indígenas de los Andes, que en armonía con la naturaleza han mantenido, controlado y preservado la quinua en su estado natural como alimento para generaciones actuales y venideras". Morales agregó que la quinua es "un regalo de la madre tierra" que durante décadas se "demonizó" como el "alimento de los indios", y que se convierte ahora en una de las propuestas de los pueblos andinos frente a la crisis alimentaria. "Ahora es visto por las transnacionales como una amenaza a su imperio de comida chatarra", advirtió Morales, quien añadió que se oponen a su producción alegando que subirán los precios y que buscan que los indígenas "no se beneficien de la quinua". El mandatario destacó además que la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) trabajará este año para cambiar "un modelo que ha hecho del derecho de los pueblos a alimentarse un negocio". "En un mundo donde las necesidades alimenticias son un negocio lucrativo, no les interesa la salud de la humanidad sino sus ganancias", denunció Morales, quien acusó a los gobiernos capitalistas, encabezados por Estados Unidos, de oponerse al Año Internacional de la Quinua. Para hablar de las bondades de esta planta ancestral originaria de los Andes, el presidente de Bolivia encabezó una delegación latinoamericana que incluyó a la primera dama de Perú, Nadine Heredia, al ministro de Exteriores peruano, Santiago Roncagliolo, y a la viceministra de Desarrollo Rural de Ecuador, Silvana Vallejo.Roncagliolo, aseguró que la quinua, "junto con la papa, estuvo en la base de nutrición de los pueblos andinos desde hace más de cinco mil años". "La celebración de este año supone un reconocimiento a los pueblos andinos y en especial a la mujer andina, que han preservado este grano a pesar de las prohibiciones impuestas por el temor del desconocimiento en la época colonial", añadió el canciller.En el marco de los actos para celebrar el "Año Internacional de la Quinua", el secretario general de la FAO, José Graziano da Silva, distinguió al presidente boliviano y a la primera dama peruana como embajadores especiales del "grano de oro" de los pueblos andinos por el mundo.La producción mundial de quinua, con Bolivia y Perú a la cabeza, superó según la FAO las 80 mil toneladas y las 100 mil hectáreas de cultivo el año pasado. A sus bondades las reconoce hasta la agencia espacial de Estados Unidos (Nasa), que incluye al cereal en la dieta de astronautas.Esta planta de la familia de las amarantáceas es resistente a bajas temperaturas, al cambio climático, a plagas y sequía, y es el único alimento vegetal que posee todos los aminoácidos esenciales para una buena nutrición, con valor calórico mayor al del huevo, la leche o la carne.

