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Evo Morales instó a la ONU a no penalizar el acullico de coca

El presidente pidió enmendar "el error histórico" de condenar el masticado de la hoja a la que se atribuyen propiedades medicinales. En Bolivia hubo marchas y reivindicaciones.

13 de marzo de 2012 a las 12:01 a. m.
Agencias Télam, EFE y AP
Evo Morales instó a la ONU a no penalizar el acullico de coca
Respaldo popular. Miles de bolivianos apoyaron en las plazas de Bolivia el discurso de Evo en Viena (AP).

Viena. El presidente de Bolivia, Evo Morales Ayma, reclamó ayer ante el Plenario de la Comisión de Estupefacientes de las Naciones Unidas que se repare "el error histórico" de penalizar el acullico de la hoja de coca, mientras en Bolivia representantes de distintas organizaciones campesinas, sindicales y políticas realizaban una "Jornada nacional de defensa" de esa práctica milenaria.

“Quiero pedir a la comunidad internacional la corrección de un error histórico que se cometió contra el pueblo boliviano al ratificarse sin reservas la Convención Única Contra Estupefacientes de 1961, que inscribió a la coca, y su masticado en estado natural, en la lista de venenos o sustancias prohibidas”, afirmó el mandatario, según la agencia estatal ABI.

Morales, quien aún hoy se identifica como un dirigente cocalero, formuló esa apelación con una hoja de coca en la mano y denunció que la ratificación de aquella convención en 1976 por parte de Bolivia, “fue un acto autoritario, como la naturaleza misma del gobierno de facto de entonces, presidido por el ex dictador Hugo Banzer”.

“Fue uno más de los actos inconsultos de un gobierno autoritario que se había impuesto en el poder de forma ilegal y no una decisión democrática de la población y las instituciones bolivianas”, enfatizó Evo al pedir ahora la comprensión de los representantes de 157 países de los cinco continentes reunidos en Viena.

El actual gobierno de Bolivia denunció el año pasado la Convención de 1961 y pidió una reserva para despenalizar el masticado de la hoja de coca.

“Quiero remarcar que en ningún momento Bolivia actúa de forma intempestiva o irresponsable. Por el contrario, nuestra solicitud de readhesión con la reserva procura normalizar nuestras relaciones con la convención y los mecanismos institucionales que se derivan de ella, incluyendo la Jife (Junta Internacional de Estupefacientes)”, dijo el mandatario.

Abogó para que, de este modo, “la cooperación internacional y el país puedan enfocarse en lo sustancial, en lo importante, es decir en los avances y desafíos relacionados a la lucha contra el narcotráfico”.

Morales habló además de “la reducción pacífica y efectiva, con diálogo y concertación” de las áreas de cultivo ilegal del arbusto en su país, tercer productor mundial de la hoja en su estado natural, detrás de Perú y Colombia y anunció un fondo de 20 millones de dólares para ejecutar esa política.

“Me he convencido de que es muy importante aportar en la lucha contra el narcotráfico, por eso, la asignación de 20 millones de dólares del Tesoro General de la Nación para la lucha antidrogas en 2012”, dijo Evo, en uno de los pasajes de su discurso, aplaudido por los representantes de la ONU.

A esa misma hora, en La Paz, más de cinco mil personas entre productores y comercializadores de hoja de coca de los Yungas paceños y del Trópico de Cochabamba, se movilizaron 
en defensa del acullico al son 
de bombos y zampoñas a la plaza Villaroel.

Durante la marcha, aplaudida por muchos transeúntes, los participantes entregaron bolsitas con una libra de la hoja milenaria, a las personas que alentaban la movilización.

La escena se repitió en plazas y lugares emblemáticos de otras ciudades del país con algunos incidentes en Santa Cruz de la Sierra, feudo de los opositores al mandatario.

La presidenta de la Coordinadora de las Seis Federaciones del Trópico de Cochabamba, Juana Ancieta, destacó la unidad que se generó en torno a la reivindicación no sólo de productores y comercializadores de la hoja, sino de la ciudadanía.

Ancieta convocó a los nueve departamentos de Bolivia a enviar una reivindicación “gritando al mundo entero que la hoja de coca no es cocaína, la hoja de coca es medicina”.

Una planta milenaria para paliar la altura

Acullico. La mayoría de los bolivianos de La Paz, El Alto, Cochabamba y Santa Cruz, el eje central del país, considera que el acullico de coca ayuda a curar enfermedades y suele tomar té de esa hoja, pero el grueso no la mastica, según una encuesta difundida ayer en la prensa local.

Fe. La encuesta publicada por el diario paceño Página Siete indicó que el 58 por ciento de consultados en esas ciudades no mastica coca. Sin embargo, el 73 por ciento cree que el masticado ayuda a curar enfermedades.

Masiva. Evo Morales, sostuvo recientemente que un 85 por ciento de la población usa la hoja de coca con fines medicinales, alimenticios o para el masticado.