Evo acusa a los sindicatos de querer derrocarlo con ayuda de EE.UU.
La Central Obrera Boliviana convocó a partir del lunes una huelga indefinida. El vice García Linera aseguró que los gremios fueron infiltrados por la derecha.
La Paz. El gobierno de Evo Morales acusó ayer a los sindicatos bolivianos, que convocaron a una huelga indefinida por mejores salarios, de estar influidos por la embajada de Estados Unidos y por la "derecha" del país con el propósito de derrocar al mandatario.
El vicepresidente del país, Álvaro García Linera, aseguró ayer en una rueda de prensa que rechaza la huelga indefinida convocada por la Central Obrera Boliviana (COB) a partir del lunes porque es una medida que se toma para "derrocar gobiernos".
La COB llamó a la huelga general y a comenzar también el lunes una marcha entre la localidad de Caracollo, situada en el Altiplano, y la ciudad de La Paz, separadas por 200 kilómetros.
Según García Linera, el movimiento obrero fue infiltrado por gente que quiere aprovechar la demanda de un aumento salarial por encima del cinco por ciento para "llevar agua al molino de la derecha contrarrevolucionaria".
Los sindicatos han exigido incrementos entre el 12 y el 26,5 por ciento para este año, porcentajes rechazados por el Ejecutivo con el argumento de que provocarían una escalada inflacionaria histórica similar a la vivió el país entre los años 1984 y 1985.
El martes pasado, la COB convocó a una huelga de 24 horas que tuvo un seguimiento parcial en el país, pero que terminó en disturbios en el centro de La Paz por las protestas del sector fabril que encabeza la exigencia de mejores salarios para este año.
Como hace tres años. Para el vicepresidente, los sindicalistas que exigen la huelga general a la COB son los mismos que en 2007 impulsaban también paros a la vez que la derecha "cavernaria y fascista se preparaba para atacar al gobierno del presidente Evo" en un intento de golpe de Estado.
"Usan un lenguaje de izquierda, pero su objetivo es favorecer a la derecha, a la contrarrevolución. Eso es lamentable", manifestó.
Al mismo tiempo, sostuvo que los intentos de sacar a Morales del poder con un golpe de Estado y un referéndum sobre la revocación de mandatos han fracasado y por eso la "derecha" usa ahora a los sindicatos.
"Intentaron el golpe de Estado, intentaron asesinatos y ahora lo intentan desde adentro. La derecha usa estos medios y no dudaría que detrás de esto también puedan estar algunos funcionarios de la embajada estadounidense", expresó el vicepresidente.
Autor intelectual. "Detrás de las conspiraciones en Bolivia (contra) el presidente Evo siempre estuvo el Departamento de Estado, directa o indirectamente. Intuyo que algo así podría estar pasando, cuando tenga cosas más precisas se los mostraremos", agregó.
En setiembre de 2008, Morales expulsó al embajador de Estados Unidos, Philip Goldberg, al acusarlo de conspiración, mientras que Washington rechazó la denuncia y como represalia también expulsó al embajador boliviano, Gustavo Guzmán.
Desde entonces, representantes de ambos países se han reunido tanto en La Paz como en Washington para tratar de solucionar el conflicto diplomático, aunque el presidente Morales señaló varias veces que a su país le va mejor sin el embajador de Estados Unidos.

