Es actor, admira a Bolsonaro y puede ser presidente de Ucrania
Vladimir Zelensky es favorito para ganar la primera vuelta en las elecciones de hoy. La desilusión con el gobierno de Poroshenko y la crisis económica precipitaron su ascenso.
“El servidor del pueblo” es el título de la serie protagonizada por el popular actor ucraniano devenido en candidato presidencial, Vladimir Zelensky, y también el nombre del partido político con el que hoy acudirá a las urnas y con el que puede obtener la jefatura del Estado, seguramente su papel más trascendente.
Según los últimos sondeos, Zelensky, de 41 años, ganaría la primera vuelta pero sin alcanzar el 50% de los votos que exige acceder a la Presidencia, por lo que se descuenta una segunda vuelta en la que puede enfrentar al actual mandatario, Petro Poroshenko, o a la dos veces primera ministra Yulia Timoshenko.
El principal desafío de los candidatos de cara a la segunda vuelta será convencer a los indecisos -que alcanzan el 20%- y a un considerable grupo -el 31%- que ni siquiera ha decidido si va a votar.
La cifra pone en evidencia el hastío y la desilusión de muchos ucranianos con una elite política que no ha logrado cumplir con los promesas del Euromaidan, en la que la derecha se comprometió no sólo a acercarse a la Unión Europea y dejar atrás la era soviética, sino también a reformar un sistema político corrupto controlado por la oligarquía.
Así llegó al poder Poroshenko, un magnate chocolatero sin experiencia política, cuya imagen fue tapa de los diarios de todo el mundo luego de que se revelara que su nombre aparecía en los Panamá Papers, el escándalo de corrupción que también salpicó a una decena de líderes de alto rango, entre ellos el presidente argentino, Mauricio Macri.
La desilusión con el gobierno de Poroshenko, que ha sumido al país en una profunda depresión económica y no ha conseguido avances en relación a la guerra en el Donbass ni a la disputa con Rusia por la Península de Crimea, prepararon el escenario para el ascenso del popular comediante.
Ola populista
Zelenzky, confeso admirador del ultraderechista presidente brasileño, Jair Bolsonaro, pero también del liberal francés Emmanuel Macron, se subió así a la ola populista.
Lo sigue una mayoría de jóvenes y profesionales de mediana edad, pero su marca principal es que es el único de los 39 candidatos presidenciales del país que ha logrado superar la grieta entre pro-Occidente y pro-Rusia.
El también guionista y director cinematográfico, que donó dinero al Ejército Ucraniano al comienzo de la guerra en el Donbass, afirmó que quiere acabar con ese conflicto, pero aclaró que para hacerlo negociará directamente con Rusia, ya que los líderes de las regiones independentistas del este del país no son más que “títeres” del Kremlin.
Sobre la anexión de Crimea a Rusia, Zelensky se sinceró en una entrevista la semana pasada: la península “regresará (a Ucrania) solo cuando cambie el poder en Rusia. No hay otra opción”, dijo.
Pero el hecho de que algunos pro-rusos piensen en votarlo ha llevado a que otros lo tachen de “candidato del Kremlin”.
En su plataforma electoral promete poner fin a la inmunidad de jueces y políticos, terminar con la interferencia de la política en la Justicia y convocar a referendos en temas clave.
Además, propone introducir una amnistía fiscal para que los empresarios que han evadido impuestos regularicen su situación a cambio de un gravamen y negociar con el FMI, al que Ucrania le debe varios millones de dólares.
En “El servidor del pueblo”, Zelensky interpreta a un docente de escuela secundaria que llega a la presidencia tras la viralización de un encendido discurso a sus alumnos, en el que despotrica contra el FMI y la oligarquía.
Sin embargo, sus críticos subrayan que el llamativo ascenso del popular actor en la política es una señal de lo arraigado que está el poder de las empresas en Ucrania.
La serie que protagoniza, y que también ha dado nombre a su partido político, está siendo emitida por el canal 1+1, cuyo dueño, Igor Kolomoisky, es un poderoso miembro de la oligarquía ucraniana y ex gobernador de la región Dnipropetrovsk.
Kolomoisky se enfrenta ahora a un juicio que le inició Poroshenko por emitir las series de su rival en las elecciones, en pleno período electoral.

