Entrevista a Joaquín Cottani: EE.UU. no puede aislarse y dar bienestar a su población
Desde su despacho en Standard & Poor’s, el experto argentino plantea que Trump deberá lidiar con una problemática global.
El crecimiento de la desigualdad social es, en buena medida, el germen de un fenómeno populista que en Estados Unidos se tradujo en la llegada a la presidencia del empresario Donald Trump. Desde sus oficinas en Standard & Poor's, en Nueva York, el economista argentino Joaquín Cottani observa que Trump tendrá que lidiar con un problema que es global, y por ende, no podrá resolver cerrándose al mundo."Hoy, la economía de Estados Unidos crece a un ritmo aceptable con relación a las otras regiones del mundo desarrollado. Este país sigue siendo un motor importante de la economía comparado con Europa, que está más deprimida y que tiene problemas serios en la parte financiera, lo cual le está limitando una salida más fuerte", explica en diálogo con La Voz .Sin embargo, alerta que el crecimiento de los Estados Unidos no es similar al que se dio después de otras crisis, como por ejemplo las de 2008 y 2009. "Entonces bajó el producto por habitante, pero nunca recuperó la tendencia anterior, en un fenómeno que no había ocurrido en los últimos 50 años".¿Las consecuencias? "Pérdidas que se calculan en trillones de dólares para la economía estadounidense y se traducen en que mucha gente tiene menores ingresos que los que tenía hace 10 años, en términos de poder adquisitivo".El crecimiento de la desigualdad en la distribución del ingreso desata una ola de insatisfacción que se traduce en populismo. Es decir, "no habría populismo si no hubiese habido un deterioro de la clase media en sus ingresos", en palabras del economista. –¿Puede Trump resolver esa ecuación? –Soy escéptico. Lo que Trump encontró es la forma de captar esa gente insatisfecha con un discurso que promete resolver estos problemas. Quizás en uno o dos años puede mejorar la situación de algún que otro sector, pero es difícil que resuelva un problema de orden global. Un poco de historia Cottani explica que "esto no es distinto de lo que ha pasado tantas veces en la historia". Y ejemplifica: "En Inglaterra, en los inicios de la Revolución Industrial todos creían que el mundo se terminaba. La historia demuestra que de alguna manera 20 o 30 años después aparecen nuevas oportunidades de empleo en cosas insospechadas. Hoy vivimos en esta tercera o cuarta Revolución Industrial"."Por eso, la gente hoy está en pánico porque desaparecen o se trasladan industrias y se piensa que todo está perdido". Esta desesperanza, mezclada con los problemas de inmigración, los cambios culturales, el terrorismo y los miedos, incuba fenómenos como el populismo de derecha que Trump personifica.Sin embargo, Cottani hace una advertencia final: "Estados Unidos es parte del mundo, no puede encerrarse y darle bienestar a su población con independencia del resto del mundo. Eso no se puede lograr".

