Entre jóvenes, hubo una crítica a valores actuales
Benedicto XVI cargó contra los valores del mundo actual y dijo que, en Europa, el Evangelio se ha vuelto una “contracultura”.
Benedicto XVI cargó contra los valores del mundo actual y dijo que, en Europa, el Evangelio se ha vuelto una “contracultura”.
El Papa denunció ayer en Malta que la cultura actual promueve ideas y valores que contrastan con las de Jesucristo y señaló que, en el contexto de la sociedad europea, los valores evangélicos “están llegando a ser de nuevo una contracultura”.
Benedicto XVI lo manifestó ante varios miles de jóvenes malteses, con los que se reunió en una explanada del Puerto Grande de La Valeta, último acto de su visita de dos días a la isla.
Tras cánticos y narraciones de experiencias propias por parte de los jóvenes, el Papa, que cumplió el viernes 83 años y hoy cumple cinco como Pontífice, los exhortó a “no tener miedo” a la hora de mostrar el Evangelio.
“A los que desean seguir a Cristo como esposos, padres, sacerdotes, religiosos o fieles laicos que llevan el Evangelio por el mundo, les digo: no tengan miedo, ya que encontrarán cierta oposición al mensaje del Evangelio”, afirmó.
El Pontífice agregó que “la cultura de hoy, como cualquier otra cultura, promueve ideas y valores que contrastan en ocasiones con las que vivía y predicaba Jesucristo”.
“A veces, estas ideas –prosiguió– son presentadas con un gran poder de persuasión, reforzadas por los medios y por las presiones sociales de grupos hostiles a la fe cristiana”.
“Cuando se es joven e impresionable, es fácil sufrir el influjo de otros para que aceptemos ideas y valores que sabemos que no son los que Dios quiere para los hombres, por eso les repito: no tengan miedo, fíense de Él, respondan a su invitación a ser sus discípulos”, los animó.
Benedicto XVI afirmó que Dios ama a cada hombre con una profundidad y una intensidad que no se puede imaginar. “Dios no rechaza a nadie, sólo nos pide cambiar y ser más perfectos. La Iglesia tampoco rechaza a nadie”, aseguró.
En un país donde el 94,4 por ciento de sus habitantes son católicos y no están legalizados ni el divorcio ni el aborto, el Papa dijo: “Tienen que estar orgullosos de la defensa del niño por nacer y la estabilidad de la vida familiar para una sociedad sana.

