En medio de la crisis siria, enviado de la ONU se reunió con Al Assad
El presidente dijo que "ningún diálogo tendrá éxito mientras haya terroristas trabajando para sembrar el caos y desestabilizar el país". 63 muertos durante la represión del régimen.
El enviado especial de la ONU y la Liga Árabe para Siria, Kofi Annan, se reunió hoy en Damasco con el presidente Bashar al Assad a fin de encontrar puntos en común que pongan fin a la violencia política en el país.
Postura. Durante la reunión mantenida entre ambos en la capital siria, Al Assad le advirtió al ex secretario general de Naciones Unidas que "ningún diálogo o proceso político tendrá éxito mientras haya grupos terroristas armados trabajando para sembrar el caos y desestabilizar el país", según indicó la agencia de noticias estatal siria Sana.
Así lo confirmó a la agencia DPA, el portavoz local de las Naciones Unidas, Jalid al Masri. Por su parte, la televisión estatal siria reportó que el encuentro se desarrolló en una atmósfera positiva de diálogo.
A lo largo de la jornada, el ex secretario general de la ONU tiene previsto encuentros con el ministro de Relaciones Exteriores sirio, Walid al Moallem, así como con miembros de la oposición.
Según se afirmó en las horas previas al viaje, la principal exigencia de las Naciones Unidas es que cesen de inmediato los combates entre las tropas del gobierno y los activistas opositores armados.
No obstante, los enemigos del presidente Al Assad rechazaron la exigencia de Annan de fomentar un diálogo entre el gobierno sirio y la oposición.
Activistas de la oposición afirmaron que el derramamiento de sangre continuó hoy y que al menos 12 personas murieron en una operación llevada a cabo por las Fuerzas Armadas en Idlib, uno de los bastiones del llamado Ejército Libre, conformado por desertores.
El líder opositor Riad al Asaad expresó por su parte a la cadena de televisión Al Jazira, que los desertores en Idlib consiguieron derribar un helicóptero militar, aunque la información no pudo ser confirmada.
Según fuentes opositoras, el ejército abrió fuego contra los rebeldes en la provincia de Daraa, en la frontera con Jordania, para evitar su huida al país vecino.
Anteriormente, los opositores habían hablado de al menos tres muertos en enfrentamientos entre las tropas gubernamentales sirias y los rebeldes en todo el país.
Desde el comienzo del levantamiento contra Al Assad hace un año murieron a manos de los dos sectores, según estimaciones de la ONU, más de 7.500 personas.
Muertos. Al menos 63 personas murieron por la represión del régimen de Damasco en distintos puntos de Siria, en medio de la visita de Annan.
Los opositores Comités de Coordinación Local precisaron que el mayor número de víctimas se registró en la provincia septentrional de Idleb, donde al menos 45 personas perdieron la vida, de las que dieciséis perecieron en una emboscada de las fuerzas del régimen en la localidad de Yisr al Shogur.

