En Berlín, el Papa dijo que Hitler quería sustituir a Dios
Benedicto XVI se reunió con judíos alemanes en el Reichstag, donde condenó el Holocausto y calificó de "régimen de terror" al nacionalsocialismo.
Berlín. Benedicto XVI condenó ayer el nazismo en Berlín, acusó al "omnipotente" Hitler de ser un "ídolo pagano" que quería sustituir a Dios y afirmó que las "horribles" imágenes de los campos de concentración muestran de lo que es capaz el hombre cuando rechaza a Dios y "el rostro que puede asumir un pueblo". Joseph Ratzinger hizo estas afirmaciones en el discurso que pronunció ante un grupo de dirigentes judíos alemanes con los que se reunió en el Reichstag, tras intervenir en el Parlamento Federal, el Bundestag."El régimen de terror del nacionalsocialismo se fundaba sobre un mito racista, del que formaba parte el rechazo de Dios (...) El "omnipotente" Adolf Hitler era un ídolo pagano, que quería ponerse como sustituto del Dios bíblico, Creador y Padre de todos los hombres. Cuando no se respeta a este Dios único, se pierde también el respeto por la dignidad del hombre", afirmó.El Papa subrayó que las horribles imágenes de los campos de concentración al final de la guerra "mostraron de lo que puede ser capaz el hombre que rechaza a Dios y el rostro que puede asumir un pueblo en el rechazo de ese Dios".Benedicto XVI destacó el "respeto recíproco" entre católicos y protestantes, y subrayó que el encuentro se celebraba en el Reichstag, "un lugar central de la memoria, de una espantosa memoria". "Desde aquí se programó y organizó la Shoah (el Holocausto), la eliminación de los ciudadanos judíos en Europa", agregó el papa alemán, quien subrayó que antes del "terror nazi" medio millón de judíos vivían en Alemania y eran un componente estable de la sociedad.

