Elecciones en Brasil: Rousseff y Serra cerraron sus campañas
La candidata presidencial, que lidera las encuestas, y el opositor clausuraron sus campañas, en medios de denuncias, según analistas locales. Videos desde Brasil.
La candidata presidencial del PT, Dilma Rousseff, que lidera las encuestas para las elecciones de Brasil del domingo, y el socialdemócrata José Serra cierran hoy formalmente una campaña electoral que abundó en denuncias más que en propuestas, según analistas locales.
Sin grandes actos, Rousseff y Serra desarrollaron hoy una agenda proselitista con la atención en el útimo debate televisivo que protagonizarán mañana desde Río de Janeiro, por TV Globo, lo que sus equipos consideran la última gran chance de lograr el voto de la mayoría de los 135,8 millones de electores.
Lula, ausente. Mientras Rousseff recorría Brasilia y Serra hacía lo propio en Minas Gerais, el presidente Inácio Lula da Slva resolvió hoy suspender el acto que iba a encabezar para marcar el cierre de la campaña oficialista en su natal estado de Pernambuco, para poder despedir al fallecido ex presidente argentino Néstor Kirchner.
Hoy es el último día habilitado por la legislación local para realizar actos masivos, propaganda electoral paga y de los espacios radiales y televisivos gratuitos, mientras que hasta el sábado los candidatos podrán realizar caminatas, caravanas y hasta participar de debates como el de mañana a la noche.
Pero la jornada de hoy marca también el punto final de lo que los analistas políticos consideran una de las campañas más "sucias" y "bajas" de las que vivió Brasil desde el regreso a la democracia donde las propuestas dejaron paso a las acusaciones.
"Es la campaña más baja de la historia brasileña, con argumentos muy poco significativos", dijo a Télam el director de la consultora Sensus, Ricardo Guedes, quien destacó que "la deconstrucción de la imagen del otro candidato fue más importante que las propuestas".
Las mayores acusaciones del opositor PSDB giraron en torno del quiebre del secreto fiscal de allegados del candidato Serra, el supuesto tráfico de influencias de la ministra de la Casa Civil Erenice Guerra, y la supuestos postura en favor de la legalización del aborto que se le atribuyó a Rousseff.
En respuesta a cada golpe, el PT sacó a la luz el supuesto aborto al que se habría sometido de joven la esposa de Serra, la denuncia de corrupción contra Paulo Preto un ex funcionario de la gobernación de San Pablo durante la gestión del tucano, y de supuestas irregularidades en la licitación del metro paulista.
Pero a criterio de Guedes, neutralizadas las denuncias la candidata del PT logró capitalizar en las encuestas "una situación muy positiva en lo económico y lo social que se desarrolla desde 2002, con una amplia política de programas sociales, el crecimiento del PBI, la salida de lapobreza de 30 millones de personas y otros índices que hacen muy difícil a la oposición poder ganar esta elección".
El cientista político especialista en marketing y comunicación, Gaudencio Torquato, coincidió en que hoy llega a su fin "una de las campañas más sucias de los últimos tiempos" a consecuencia de la definición de "la continuidad o el cambio del ciclo de Inácio Lula da Silva", quien se convirtió en el gran factor que irrumpió en la campaña a favor, de manera decisiva, de su ex ministra de la Casa Civil.
Pero Gaudencio destacó que "tantas denuncias de un lado y del otro terminaron banalizando la corrupción" al punto que "la población reacciona confusa de tantas imputaciones cruzadas" en las que "Lula surge inmune en base a su inmensa popularidad" que supera el 80 por ciento de imagen positiva, "lo que a su veza deja muy debilitado al opositor PSDB".
A pesar de las críticas que recibe y las que profesa duramente contra las elites, los medios y los principales opositores políticos, la figura de Lula de Silva es la que mejor representa un sentimiento de unidad en el país, a criterio de los analistas.
En ese contexto político, la campaña se vistió de otras característricas diferenciadores como la intensidad del papel de los medios y el debate con el poder, la proliferación de las encuestas de opinión que triplicaron las de campañas anteriores, y el fenómeno de las redes sociales y la internet como elemento de difusión.
Para Fatima Pacheco Jordao, especialista en encuestas de opinión y comunicación, la gran innovación es "el rol de la mujer en los comicios de uno de los países más atrasados del mundo en relación de la representación femenina en la política" y en los que las mujeres "fueron valoradas por aportar ciertos valores ligados a la ética y el compromiso".
Pero la investigadora también advierte que del otro lado, desde el electorado, "son las mujeres las que están definiendo la elección del domingo" al señalar que "son la mayoría del 15 por ciento de los indecisos que deciden su voto a último momento" y al"mismo tiempo son más críticas con los candidatos, en particular con otra mujer: Dilma Rousseff".
En un intento de explicación, Pacheco Jordao resalta que "es una tradición de años que la simpatía por el PT es más masculina, por ser más de izquierda, por un discurso más vigoroso y contundente, por las prácticas en gremios y sindicatos y por elementos que no son ideológicos sino prácticos de la vida cotidiana".

