Temas del día:

El último tramo del camino

Michelle predica la cautela, pero sabe que está otra vez en el umbral de una Moneda que hace cuatro décadas destruían los aviones de la barbarie golpista.

09 de noviembre de 2013 a las 02:55 p. m.
Redacción La Voz
El último tramo del camino

Chile ha iniciado ya la cuenta regresiva hacia las elecciones presidenciales del próximo domingo 17. La campaña proselitista, a la que los nueve candidatos pondrán fin el jueves con diferentes actividades o concentraciones, no ha tenido grandes picos de estridencia, a excepción de las variables que dejan inferir encuestas disímiles o los esporádicos cruces en debates que ningún aspirante a habitar La Moneda en los próximos cuatro años se permitió eludir. Acaso los sondeos marcaron tónica y humores de campaña para los principales aspirantes de esta contienda. Las encuestas de la Universidad Diego Portales, la del Centro de Estudios Públicos (CEP; para muchos, la más confiable) y la de Opina Research para el diario El Mercurio , coincidieron en otorgar a la expresidenta Michelle Bachelet, líder de la ahora opositora Nueva Mayoría (una concertación ampliada con comunistas y líderes estudiantiles) una ventaja suficiente como para ser ungida en primera vuelta.Pero un sondeo de la firma privada Ipsos, que se conoció el jueves, cifró la ventaja de Bachelet en 12 y no en 30 puntos por sobre la exministra de Trabajo y candidata oficialista Evelyn Matthei. Para esta encuestadora, le sería imposible a la exmandataria socialista evitar el balotaje previsto para el 15 de diciembre.Una buena cosecha de los independientes Franco Parisi o Marco Enríquez Ominami (terceros en discordia) también agranda la hipótesis de una segunda vuelta. Sin cantar victoria Lo concreto es que, cada una a su turno y con su impronta, Bachelet y Matthei pidieron relativizar vaticinios. "No le crean a ninguna encuesta; acá hay un festival de mediciones que llega a dar vergüenza", dijo Matthei, abanderada de la Unión Demócrata Independiente y candidata de Alianza por Chile, frente a números que dan esta contienda por liquidada en el primer round a favor de su rival."Aquí no hay carrera corrida; hay encuestas que muestran que podemos ganar en primera vuelta, pero no hay que confiarse", sostuvo Bachelet, preocupada por la posibilidad de un triunfalismo que reste entusiasmo a sus seguidores para acudir a votar.La del 17 será la primera presidencial tras la reforma electoral que prevé la inscripción automática para votar de ciudadanos mayores de 18 años, pero al mismo tiempo la adopción del sufragio voluntario. Antes, el registro como elector era voluntario pero, una vez gestionado, tornaba al voto en una obligación.No son pocos los que se lamentan en Chile por haber permitido la ley que faculta a los ciudadanos esquivar su responsabilidad cívica. La desidia o el desinterés resultan paradójicos en un país que debió luchar y esperar casi 17 años para volver a ejercer los derechos políticos que la dictadura impuesta hace 40 años había cercenado. Parece increíble que a 25 años de aquella épica gesta del plebiscito que dijo NO a la continuidad de Augusto Pinochet, haya quienes elijan quedarse en su casa antes que votar. El único antecedente de aplicación de este voto voluntario en Chile es el de las municipales de 2012, en las que la abstención rozó el 60 por ciento. "Los 33" no eran de mano Sin embargo, la historia pareció revertirse en las inéditas primarias simultáneas de mediados de este año, a las que acudieron cerca de tres millones de personas. En esas primarias, Bachelet fue la gran ganadora, al obtener 1.566.208 votos, equivalentes al 73,06 por ciento de los emitidos dentro de su coalición, y un 53,06 por ciento del total de sufragios, incluyendo también los oficialistas. Ese día, la alianza en el poder consagraba como candidato a Pablo Longueira, de la UDI, quien luego daría un paso al costado alegando una depresión profunda y allanaría el camino a su correligionaria Matthei, quien ni siquiera había tomado parte en la interna. La candidatura de la derecha cerraba así un extraño proceso, que arrancó con el exministro de Energía y Minería Laurence Golborne como favorito, tras el exitoso y mediático rescate de los 33 mineros de San José.Pero aquel rescate emotivo quizá sea el mejor recuerdo que se atesore de un gobierno como el del empresario Sebastián Piñera, que inició su mandato el 11 de marzo de 2010 con las secuelas de destrucción y dolor de un violento terremoto seguido de tsunami, y quien afrontó las multitudinarias demandas estudiantiles de una educación para todos y "sin lucro".Aún le quedan algo más de cuatro meses en el poder al líder de Renovación Nacional, pero aunque él asegure que Chile creció más en su mandato que en los anteriores, pocos creen que Piñera dejará La Moneda con los altísimos índices de popularidad con los que se fueron del cargo sus predecesores socialistas, Ricardo Lagos y la propia Bachelet. Michelle predica la cautela, pero la extitular de ONU Mujeres sabe que está en el umbral de su regreso al Palacio que hace cuatro décadas destruían los aviones de la barbarie golpista. Si vence, hará historia.