El sobreviviente de la masacre no se quiere quedar en México
El ecuatoriano Lala Pomavilla rechazó la visa humanitaria que le ofreció el gobierno de Calderón. La fiscalía federal investiga la matanza de 72 migrantes en Tamaulipas.
México. El ecuatoriano que sobrevivió a la masacre de 72 migrantes latinoamericanos en el noreste de México rechazó una visa humanitaria que le ofreció ese país, cuyo gobierno aún no identifica a 41 de las víctimas de un hecho que el canciller hondureño comparó con "el genocidio nazi".
Luego de que Luis Freddy Lala Pomavilla no aceptara la visa, el gobierno del presidente Felipe Calderón sólo espera que mejore su estado de salud para apoyar su repatriación a Ecuador, indicaron funcionarios federales.
El gobierno ecuatoriano quiere agilizar el retorno de Lala, para lo cual se trasladó a México la secretaria del Migrante, Lorena Escudero.
Mientras, el vocero de seguridad del gobierno mejicano, Alejandro Poiré, anunció que la fiscalía federal determinó asumir por completo las investigaciones de la masacre, debido a que todos los indicios apuntan a un hecho cometido por la delincuencia organizada, que es competencia nacional.
Hasta ahora, la investigación se realizaba de manera coordinada entre esa fiscalía y la de Tamaulipas, donde el martes fueron localizados los cadáveres de los migrantes. La masacre fue descubierta gracias a que Lala logró huir e informarla a un grupo de militares.
Lala atribuyó a miembros del cartel de Los Zetas el asesinato de los indocumentados en un rancho de Tamaulipas, acontecimiento que ha sido condenado a lo largo del continente.
"Esta masacre es similar al genocidio de los tiempos de Hitler", sostuvo ayer el canciller hondureño Mario Canahuati.
Hasta ahora, las autoridades mejicanas sólo identificaron a 31 de los 72 migrantes, debido a que eran los únicos que tenían tarjetas de identidad o licencias de conducir.

