El rescate a España no disipa todas las dudas
La falta de precisión sobre cómo se instrumentará la ayuda de Europa a la banca peninsular enfrió la euforia inicial de las bolsas.
Madrid. Los mercados españoles recibieron ayer con euforia el plan de ayuda europea a la banca, pero la falta de concreción del rescate, según los expertos, hizo que el optimismo inicial se enfriara. La autorización dada por los ministros de Finanzas de los países de la Eurozona el sábado de una línea de crédito de hasta 100 mil millones de euros para que España sanee su sector financiero centró ayer también el debate político en el país.La oposición en pleno, desde el Partido Socialista Obrero Español (Psoe) hasta las formaciones minoritarias, pidieron que el presidente, Mariano Rajoy, comparezca en el Parlamento para explicar el plan de ayuda.El jefe del Ejecutivo el domingo que la cifra final que pedirá España se conocerá cuando los evaluadores internacionales, que fueron contratados para que analicen la situación de las entidades financieras, entreguen sus conclusiones.La euforia inicial con la que ayer reaccionaron los mercados a la medida anunciada el sábado, que hizo subir la bolsa casi un seis por ciento al inicio de la sesión, se fue diluyendo a lo largo de la jornada. La prima de riesgo de la deuda soberana de España –que mide la desconfianza que genera el mercado español– se disparaba al acabar la sesión hasta alcanzar 520 puntos básicos tras haber bajado a 467, mientras que el principal indicador de la Bolsa española, el Ibex 35, cerró con una caída del 0,54 por ciento.El portavoz de Asuntos Económicos de la Comisión Europea Amadeu Altafaj afirmó: "La evolución de los mercados en pocas horas no refleja para nada lo que debe ser una tendencia, y la tendencia creemos que debe ser a reforzar gradualmente la confianza".La ayuda de hasta 100 mil millones de euros destinada a reforzar la solvencia de los bancos españoles recibió el visto bueno del sector y de analistas, aunque estos últimos advierten que la falta de detalles pesa más que el optimismo inicial.El jefe de la mesa de deuda de Ahorro Corporación, Javier Ferrer, hizo hincapié en que todavía se desconoce la cantidad exacta que requerirán las entidades financieras españolas para su recapitalización.La agencia de calificación de riesgos Fitch situó ayer la cifra en unos 60 mil millones de euros. El Fondo Monetario Internacional (FMI) calculó en su informe difundido el viernes pasado las necesidades de las entidades españolas en al menos 40 mil millones, cifra que podría llegar a 60 mil millones. Bajo la lupa de la troika. El préstamo a la banca española no conllevará ninguna "condicionalidad" macroeconómica adicional, pero tanto la Comisión Europea como Alemania aseguraron ayer que habrá una supervisión de la ayuda a las entidades financieras y el Eurogrupo vigilará de cerca el déficit y las reformas estructurales. Sin embargo, la Comisión Europea (CE) explicó que será un seguimiento diferente al que se realiza sobre países rescatados: Grecia, Irlanda y Portugal. El ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schäuble, fue el primero en afirmar que la "troika" –formada por la CE, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Central Europeo (BCE)– controlará la reestructuración de la banca en España y también el vicepresidente de la Comisión, Joaquín Almunia, indicó que se vigilará el uso de los préstamos."Quien algo quiere algo le cuesta", dijo Almunia en una entrevista concedida a EFE.Sin embargo, Almunia señaló que la alternativa encontrada es la mejor porque la opción opuesta supondría "no recapitalizar bancos, tener unos bancos cada vez más débiles", con "una incapacidad creciente de financiar la economía real".Urgencias a la orilla del Mediterráneo
Nota rebajada para dos. La calificadora de riesgo Fitch redujo ayer el rating de los bancos españoles Santander y BBVA a un nivel de calidad aceptable, y en perspectiva negativa. Según publicó Europa Press, la calificación dada a estas entidades es BBB+ calidad aceptable y lo estableció en "perspectiva negativa" de cara a un nuevo recorte, tras el rescate europeo a la banca española solicitado por el gobierno de Mariano Rajoy.
Todas las miradas en Grecia. Altos cargos de los ministerios de Finanzas de Europa llevan seis semanas elaborando planes de emergencia por si las elecciones del próximo domingo en Grecia precipitan el riesgo de salida del país de la unión monetaria.
¿Un corralito como solución? Entre las ideas que se barajan, hay algunas tan drásticas como imponer límites a la retirada de dinero en los cajeros automáticos y controles de capitales y fronterizos (suspensión del Tratado de Schengen), según información de Reuters recogida por el diario español El País, en su edición digital.
Buscando alternativas. Fuentes del Eurogrupo confirmaron que se están estudiando medidas de emergencia, entre ellas algunas de esas. Altos cargos gubernamentales pidieron a cada país, en una conferencia el pasado 21 de mayo, planes de contingencia por si Atenas da el paso final.
Presión. Hay quienes sostienen que los planes son para presionar al electorado griego.

