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El PRI rechaza el diálogo nacional que pide Calderón

El hermano del candidato mejicano asesinado se postula para gobernar Tamaulipas.

01 de julio de 2010 a las 12:01 a. m.
Agencias EFE y Télam
El PRI rechaza el diálogo nacional que pide Calderón

México. Un sector de la oposición mejicana rechazó el diálogo nacional propuesto el martes por el presidente Felipe Calderón a raíz del asesinato del candidato a gobernador del estado Tamaulipas, Rodolfo Torre Cantú, quien será reemplazado por su hermano Egidio, según decidió ayer el Partido Revolucionario Institucional (PRI).

La presidenta del PRI, Beatriz Paredes, acusó al gobierno de pretender obtener un "lucro político" con la tragedia y resaltó que esa fuerza siempre está dispuesta al diálogo, "pero con liderazgos legítimos y no fruto del oportunismo", en respuesta a la convocatoria de Calderón.

El asesinato de Torre, favorito en las encuestas de intención de voto para las elecciones locales del domingo, marcó el punto máximo de la ola de violencia generada por el crimen organizado, que dejó desde diciembre de 2006 unos 24 mil muertos.

El gobierno decidió que no se suspenderán las elecciones, por lo que el PRI designó ayer a Egidio Torre para la postulación a la gobernación de Tamaulipas, aunque en las boletas aparecerá el nombre de su hermano, debido a que ya estaban impresas cuando un comando de pistoleros mató al candidato y a cuatro miembros de su comitiva en una emboscada que dejó, además, cuatro heridos.

"Con el corazón en la mano les pido a todos que el sueño de Rodolfo no se rompa, que no se interrumpa", manifestó el ahora candidato sustituto en su discurso ante la cúpula del PRI, gobernadores de ese partido y miles de militantes, al homenajear a su hermano, quien llevaba una ventaja de 30 puntos en las encuestas en uno de los estados más violentos de México.

El asesinato de Torre movió a Calderón a convocar a todos los actores políticos, sociales, medios de comunicación y la sociedad en general a crear un frente común contra el crimen para dar a la delincuencia una respuesta de Estado.

Aunque parte de la izquierda se mostró dispuesta a participar de la convocatoria, el ex candidato presidencial Andrés López Obrador, que compitió en 2006 contra Calderón, calificó la propuesta como una "nueva maniobra política" del mandatario. Dijo que sólo se sentaría a la mesa con Calderón si ve "que hay realmente interés de que se den los cambios en el país".

Pero el PRI reaccionó de manera más tajante: rechazó el diálogo, exigió respeto y consideró un agravio la propuesta de Calderón.