El pasado entrecruzado
Las historias personales de Bachelet y Matthei se cruzaron en un Chile que este año evocó los 25 años del plebiscito que dijo No a la continuidad de Pinochet y 40 años del cruento golpe de Estado.
Michelle Bachelet y Evelyn Matthei son hijas de generales de la fuerza aérea que incluso llegaron a tener lazos de amistad antes de aquel funesto 11-S de 1973. Después de ese día, Alberto Bachelet, pagó su lealtad a las instituciones con la cárcel y torturas que luego complicarían su salud hasta causarle la muerte.
Fernando Matthei se sumó a la dictadura y llegó a integrar la junta militar además de dirigir el centro de su fuerza donde su colega fue atormentado.
En el Chile de la transición interminable estas historias no son tan infrecuentes.
Las huellas de la dictadura apoyada por civiles se ven menos pero persisten. El sistema binominal de una Constitución heredada de los años de plomo es una de las trampas que se quiere eliminar con una nueva Carta Magna.
Desde hace tiempo, el movimiento pluripartidario “Marca tu voto” impulsa que los electores hagan saber hoy su voluntad de una Constituyente. Han logrado en primera instancia que las papeletas con la inscripción “AC” (por Asamblea Constituyente) no sean invalidadas. Quizá muchos den hoy el paso para dejar atrás vestigios del pasado, sin olvidar.

