El Papa urge a que la paz vuelva a Kirguizistán
Lanzó hoy un "llamamiento urgente" para que la paz y la seguridad vuelvan al sur de ese país, donde los enfrentamientos étnicos dejaron 195 muertos.
El papa Benedicto XVI lanzó hoy un "llamamiento urgente" para que la paz y la seguridad vuelvan al sur de Kirguizistán, donde los enfrentamientos étnicos de los últimos días han dejado al menos 195 muertos, aunque las autoridades locales reconocen que la cifra real puede ser de hasta 2.000.
"Deseo dirigir un llamamiento urgente para que la paz y la seguridad se restablezcan pronto en el Kirguizistán meridional, tras los graves enfrentamientos registrados en los días pasados", dijo Benedicto XVI durante el habitual rezo del Ángelus dominical desde la plaza de San Pedro del Vaticano.
"Invito, además, a todas las comunidades étnicas del país a que renuncien a cualquier provocación o violencia y pido a la comunidad internacional que actúe para que las ayudas humanitarias puedan llegar adecuadamente a las poblaciones afectadas", añadió.
El Papa, quien dirigió el Ángelus unos diez minutos más tarde de lo habitual por la extensión de la misa que ofició esta mañana en la Basílica de San Pedro, transmitió además a los familiares de las víctimas y a todos aquellos que sufren por esta tragedia su "sentida cercanía" y les prometió rezar para que su situación mejore.
Según organismos humanitarios de la ONU, los choques étnicos han causado al menos 300 mil desplazados dentro de Kirguizistán y más de 100 mil refugiados en Uzbekistán, mientras que la cifra total de los que necesitarán ayuda puede llegar a un millón de personas.
En el Ángelus de este domingo, el Pontífice se refirió además al Día Mundial del Refugiado, que la Naciones Unidas celebra hoy para llamar la atención sobre los problemas de los que, según Benedicto XVI, se han visto obligados a dejar su tierra y familia "llegando a ambientes que, a menudo, son profundamente distintos".
"Los refugiados desean encontrar acogida y ser reconocidos en su dignidad y en sus derechos fundamentales; a la vez, pretenden ofrecer su contribución a la sociedad que los acoge. Recemos por que, en una justa reciprocidad, se responda de modo adecuado a tal expectativa y ellos muestren el respeto que albergan hacia la identidad de la comunidad que los recibe", afirmó el Papa.
Este domingo, Benedicto XVI invitó además a los fieles católicos que siguieron el rezo del Ángelus a "apropiarse" del poder de la cruz de Jesucristo, para ser verdaderos discípulos y así "derrotar al pecado" y avanzar en la fe, a pesar de las dificultades y los sufrimientos.
"También en la época actual, muchos son los cristianos en el mundo que, animados por el amor de Dios, asumen cada día la cruz, ya sea la de las pruebas cotidianas, o la que procura la barbarie humana, que a veces requiere la valentía del sacrificio extremo", comentó el Obispo de Roma.

