Temas del día:

“El Papa sufre por sacerdotes infieles a su misión”

El secretario de Estado del Vaticano, Tarcisio Bertone, admitió que Benedicto XVI está afectado por los casos de pederastia en la Iglesia.

09 de abril de 2010 a las 12:01 a. m.
Agencias EFE y AP
“El Papa sufre por sacerdotes infieles a su misión”
De visita en Chile. Bertone aludió a los casos de pederastia (AP).

Santiago, Ciudad del Vaticano. El papa Benedicto XVI sufre por los sacerdotes infieles a su vocación, afirmó ayer el secretario de Estado del Vaticano, Tarcisio Bertone, aludiendo por primera vez a los curas pederastas que son noticia en el mundo entero.

El martes, cuando inició una visita de ocho días a Chile, Bertone se había mostrado molesto y se negó a referirse al tema. “Es un dolor grande el del Santo Padre, ha sufrido mucho por estos casos de sacerdotes infieles a su vocación, su misión”, dijo Bertone en Punta Arenas, 3.200 kilómetros al sur de Santiago.

“La Iglesia es una institución que tiene la fuerza interior... Jesucristo continúa a animar a su Iglesia; no obstante, estos casos (de pederastia). En la vocación sacerdotal se encuentra, se continúa, en la obra de Cristo”, añadió.

Punta Arenas es una de varias ciudades que visitará Bertone durante su permanencia en Chile. Cuando llegó a Santiago, Bertone leyó una declaración y rechazó preguntas de los periodistas sobre el supuesto encubrimiento de la Iglesia a sacerdotes pedófilos.

“Basta, basta... no es verdad, no es verdad. Usted sabe, hemos documentado en contrario y no hablamos de este tema porque si no estamos aquí todo el día”, agregó.

En Chile hay dos casos ampliamente conocidos. Uno es el del ex arzobispo de La Serena, Francisco José Cox, obligado a dimitir en 1997 luego que trascendió “su afectuosidad un tanto exuberante” especialmente con los niños, dijo después el cardenal de Santiago, Francisco Javier Errázuriz.

El otro es el del sacerdote José Andrés Aguirre Ovalle, condenado a 12 años de cárcel por abusos y estupro contra 12 menores, en 2003. Tras ser enviado en 1997 a España y a Honduras, regresó tres años después y fue enviado a un barrio pobre, donde siguió abusando de menores.