El Papa pidió perdón a las víctimas de abusos
Prometió "hacer todo lo posible" para garantizar que los curas no violarán ni acosarán sexualmente a niños nunca más.
Por Nicole WinfieldAgencia APEl papa Benedicto XVI pidió el viernes a las víctimas de abusos que perdonen los pecados de los sacerdotes, al tiempo que prometió "hacer todo lo posible" para garantizar que los clérigos no violen ni acosen sexualmente a niños nunca más.La promesa del Papa es similar a otras que ha hecho en el pasado, pero en esta oportunidad sus comentarios ocurrieron durante una simbólica misa masiva en la plaza San Pedro, realizada para marcar el fin del Año del Sacerdote.Esta celebración del sacerdocio ha estado ensombrecida por revelaciones de cientos de nuevos casos de abuso por parte de clérigos, así como acusaciones de encubrimiento y falta de acción por parte de la Santa Sede para expulsar a los pederastas.Durante su homilía, el Papa lamentó que durante un año que debió haber sido de júbilo por el sacerdocio los "pecados de sacerdotes hayan salido a la luz- particularmente el abuso de los pequeños"."Nosotros también rogamos el perdón de Dios insistentemente y de las personas afectadas, al tiempo que prometemos que haremos todo lo posible para garantizar que ese tipo de abuso no ocurrirá de nuevo", dijo el pontífice.Agregó que al recibir a hombres en el sacerdocio y formarlos como clérigos, "haremos todo lo posible por evaluar la autenticidad de su vocación y todo el esfuerzo por acompañar a los sacerdotes en su camino".Los comentarios de Benedicto XVI fueron similares a los realizados durante un encuentro privado con víctimas de abuso en Malta en abril, según reportó el Vaticano. En esa reunión, se le llenaron los ojos de lágrimas al Papa cuando escuchó las historias de hombres que sufrieron abusos por parte de sacerdotes cuando eran niños.Sin embargo, los comentarios del viernes fueron un reconocimiento público de los pecados de sacerdotes, un pedido de perdón por parte de las víctimas y Dios, y una promesa de acción. Las palabras fueron expresadas en un encuentro muy simbólico de 15.000 sacerdotes de todo el mundo quienes vinieron a Roma para demostrar su apoyo a Benedicto XVI y al propio sacerdocio, en medio del escándalo por los abusos.Aún se desconocía si los comentarios del Papa serán suficientes para satisfacer las demandas de grupos de víctimas que exigen un mea culpa personal por parte del pontífice, seguido de un plan específico de acción para proteger a los niños.

