El papa Francisco, modelo para armar
Bergoglio tiene una faceta pastoral, una internacional y otra nacional, que tal vez sea la más polémica porque está rozada por la política.
Si hubiera que armar una lista de los personajes argentinos más importantes de la historia universal, sin dudas pondríamos en el primer lugar a Jorge Bergoglio. Y esta decisión sería independiente de si uno es creyente, agnóstico o ateo.
PRIMER PLANO. Francisco, en un camino entre lo simbólico y lo profundo
Ni siquiera importa si hace las cosas bien o mal, si el balance final de su papado es positivo o negativo. El simple hecho de haber sido consagrado papa el 13 de marzo de 2013 basta y sobra para ponerlo en el tope de esa lista imaginaria.
Es decir: no hacen falta demasiados argumentos para justificar por qué el cuarto aniversario de la asunción de Bergoglio como sumo pontífice merece las páginas que le concedemos en el Primer plano de hoy.
Lo difícil, en todo caso, es intentar una mirada más o menos imparcial sobre su figura, una mirada que no se exceda en el elogio patriotero ni en una crítica incapaz de contemplar todas las dimensiones que implica ser papa en el siglo 21, en un planeta donde lo que no faltan son conflictos, intereses cruzados y fanatismos.
Por esa razón, dividimos en tres ejes la actividad de Francisco durante estos cuatro años. El pastoral, hacia adentro de la Iglesia y de cara a los fieles; el internacional, marcado por sus viajes (a Sudamérica, a Cuba, a Estados Unidos) y sus permanentes críticas a la globalización; y el nacional, tal vez el más polémico, porque parece revelar una intencionalidad política que no siempre resulta transparente a los ojos de los profanos.
También pedimos la opinión de un obispo y de dos politólogos, para ampliar el panorama con puntos de vista alternativos sobre los tres ejes mencionados.
El resultado es una especie de modelo para armar en el que la figura de Francisco aparece delineada en sus distintas facetas, con sus luces y sus sombras, su innegable energía para renovar la fe en Cristo y su comportamiento ambiguo respecto de los curas acusados de pederastas, por ejemplo.
No sólo un modelo para armar: un modelo para pensar el Papa argentino.

