El Papa en Tierra Santa: La paz no se puede comprar, no se vende
Ante unas treinta mil personas, el pontífice tuvo palabras de ánimo y aliento para las familias cristianas de refugiados.
El papa Francisco dijo hoy durante una multitudinaria misa celebrada en el estadio internacional de Ammán, que la paz no se puede comprar ni vender, sino que debe construirse a base de gestos cotidianos.
"La paz no se puede comprar, no se vende", manifestó durante la homilía, antes de precisar que se trata de "un don" que debemos "construir mediante gestos grandes y pequeños en nuestra vida cotidiana".
Refugiados
Ante unas treinta mil personas, el pontífice también tuvo palabras de ánimo y aliento para las familias cristianas de refugiados procedentes de Palestina, Siria y Líbano que residen en Jordania.
Flanqueado por dos fotografías de grandes dimensiones de dos de sus predecesores, Juan XXIII y Juan Pablo II, sobre un escenario, el papa Francisco aseguró que "el camino de la paz se consolida".
"En este espíritu saludo a todos los niños que hoy realizan la primera comunión", dijo en italiano el jefe de la Iglesia Católica.
El pontífice recibió a varios refugiados a los que bendijo durante la misa, que estuvo intercalada por rezos y un coro en árabe.
[video:https://www.youtube.com/watch?v=z9yUHaHJzoU#t=3242]
Ceremonia
El papa llegó al estadio en un vehículo abierto en el que hizo el camino hasta el escenario principal en medio de miles de feligreses que le obligaron a parar en numerosas ocasiones para acercarse a él o bien acercarle a niños de corta edad para que los bendijera o para entregarle documentos.
Entre banderas jordanas, libanesas, palestinas y sirias, el santo padre avanzó entre la multitud con muestras de cercanía y calidez y guardándose el solideo blanco que cubre su cabeza por temor a perderlo debido al viento.
Sobre Siria
Francisco advirtió que existe una urgente necesidad de acabar con la guerra en Siria y pidió una solución justa para el conflicto entre palestinos e israelíes.
En un discurso junto a rey Abdala II de Jordania, el pontífice dijo "constatar con dolor" la tensión que vive Oriente Medio, se lamentó de la triste situación en la que viven los refugiados sirios, palestinos e iraquíes y renovó el compromiso de ayuda de la iglesia Católica.
Después de su reunión con el rey Abdulá II y la reina Rania en el palacio real, Francisco celebró una misa en el Estadio Internacional de Amán.
"Este país acoge generosamente a una gran cantidad de refugiados palestinos, iraquíes y de otras zonas en crisis, en especial de la vecina Siria, destruida por un conflicto que está durando demasiado tiempo. Esta acogida merece el reconocimiento y la ayuda de la comunidad internacional", afirmó.
Visita histórica
Francisco llegó el sábado a Jordania, al inicio de una gira de tres días por el Oriente Medio en la que conocerá de primera mano la situación de los refugiados sirios y las secuelas de la guerra civil siria en suelo jordano.
Durante el vuelo que lo llevó a Jordania, el pontífice dijo a los periodistas que la gira sería "desafiante" pero gratificante. "Mi corazón late y busca amar", declaró Francisco. El papa visitará además Belén, en Cisjordania, e Israel.

