El Papa condenó la violencia del narcotráfico en México
Llegó a León y será recibido por Calderón. Luego viajará a Cuba.
El Papa Benedicto XVI llegó el viernes en León, Guanajuato, en su primera visita apostólica a México y a territorio de habla hispana en Latinoamérica (ver El Papa utiliza en público un bastón por primera vez).
"¡Benedicto hermano, ya eres mexicano!", comenzaron a gritar personas reunidas en el aeropuerto internacional de Guanajuato, animados por un locutor que hablaba en un micrófono y que pedía a la gente alzar y agitar las banderas del Vaticano que llevaban.
"Necesitamos que su santidad las vea", decía el locutor. "La espera ha terminado".
El Pontífice será recibido por el presidente Felipe Calderón en una ceremonia en el aeropuerto internacional de Guanajuato.
Miles de personas y voluntarios esperaban al Pontífice apostados a lo largo de los 32 kilómetros que recorrerá desde el aeropuerto y hasta el Colegio Miraflores, donde se hospedará.
A bordo del avión que lo trasladó, el Papa condenó la violencia del narcotráfico en México y consideró que la "idolatría del dinero" es la causa de la espiral violenta que ha dejado más de 47.500 muertos desde diciembre de 2006, cuando Calderón asumió el poder.
También instó a un diálogo en Cuba para buscar nuevos modelos que reemplacen el marxismo, en el comienzo de un peregrinaje a ambos países latinoamericanos.
Luego de visitar México, Benedicto XVI partirá hacia Cuba.
Un periodista preguntó al Papa qué ha cambiado en Cuba desde 1998, cuando su predecesor Juan Pablo II realizó una visita histórica a la nación comunista.
"Hoy resulta evidente que la ideología marxista, como fue concebida, no responde ya a la realidad", respondió Benedicto. "Así que se tienen que encontrar nuevos modelos, con paciencia y en una forma constructiva".
El Papa indicó que la visita de Juan Pablo II a Cuba representó el inicio de un lento proceso de diálogo y cooperación entre iglesia Católica y Estado en la isla.
La gira de varios días a México y Cuba será una prueba de resistencia para el Pontífice, que cumple 85 años el mes próximo. El viernes, en el aeropuerto en Roma, el Papa usó un bastón, aparentemente por primera vez en público, al recorrer a pie los 100 metros entre el helicóptero que lo llevó a la pista de vuelo y la escalinata del avión.
Viajes.
El pontífice abogó por ayudar a la construcción de una sociedad fraternal y justa y reiteró que "en ese sentido queremos colaborar".
"Es obvio que la Iglesia está siempre de la parte de la libertad, de la parte de la conciencia y de la libertad de religión y en ese sentido continuaremos con nuestro camino hacia adelante", señaló.
Benedicto XVI dijo que viaja a Cuba siguiendo las huellas de Juan Pablo II en aquel histórico viaje de 1998 y que su visita a la isla "es de absoluta continuidad" con la del papa polaco.
Recordó que en aquel viaje Juan Pablo II pronunció la famosa frase: "Que Cuba se abra al mundo y el mundo se abra a Cuba" y para Benedicto XVI, hoy en el avión que le conduce de nuevo a América Latina, esas palabras son "de absoluta vigencia".
"La visita de Juan Pablo II abrió un camino de colaboración y de diálogo constructivo entre la Iglesia y el Estado. Ese camino es largo y exige paciencia para vaya hacia adelante, pero la iglesia desea seguir colaborando", aseveró.

