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El gobierno de Ucrania y los rebeldes se tomaron un respiro

La cancillería ucraniana confirmó ayer la suspensión de la fase activa de la operación antiterrorista declarada en el norte de la región y centrada en las ciudades de Slaviansk y Kramatorsk, bastiones de la protesta prorrusa y sus milicianos armados.

20 de abril de 2014 a las 12:01 a. m.
Agencia EFE
El gobierno de Ucrania y los rebeldes se tomaron un respiro
Distendidos. Los activistas prorrusos disputaron un partido de fútbol en Donetsk (AP).

Kiev. La rebelde Donetsk y el gobierno de Ucrania se tomaron ayer, en vísperas del Domingo de Resurrección, un respiro en su tensa pugna y en la operación antiterrorista declarada por Kiev en el norte de esta región minera.

“Mañana (por hoy) es una fiesta importante para nosotros. Todo el mundo fue temprano al mercado para comprar la mejor carne”, contó Eduard, un habitante de Donetsk. Tanto la Ucrania ortodoxa como la minoría católica celebran con gran fervor el último día de la Semana Santa.

La cancillería ucraniana confirmó ayer la suspensión de la fase activa de la operación antiterrorista declarada en el norte de la región y centrada en las ciudades de Slaviansk y Kramatorsk, bastiones de la protesta prorrusa y sus milicianos armados.

El buen tiempo ayudó a rebajar la tensión y aliviar la incertidumbre que sufre el corazón industrial de Ucrania.

Hoy se cumplen dos semanas desde la toma de la sede del gobierno de Donetsk y de la sede del Servicio de Seguridad de Ucrania en la ciudad de Lugansk, ambas ocupadas por prorrusos que exigen la celebración de un referéndum de autodeterminación para las dos regiones rusoparlantes.

La relajación se trasladó al Antimaidán –campamento de los que rechazan al gobierno de Kiev– levantado frente al edificio ocupado del ejecutivo de Donetsk, donde activistas formaron dos equipos para jugar un partido al son de la música rusa que suena a todas horas desde los altavoces.

Cientos de personas se acercaron un día más hasta las barricadas para curiosear y mostrar su solidaridad con la demanda de convertir Ucrania en una federación, una exigencia que apoyan prácticamente todos los vecinos consultados por la prensa en esta ciudad de un millón de habitantes.

“No reconocemos los Acuerdos de Ginebra (que exigen el desarme de los milicianos y el desalojo los edificios oficiales que ocupan) y vamos a celebrar nuestro referéndum antes del 11 de mayo”, exclamó desde la tribuna montada frente al gobierno regional uno de los líderes de la autoproclamada “república popular de Donetsk”.

Primeros pasos

Mientras, el gobierno ucraniano continúa cargando toda la responsabilidad de la crisis a Moscú e insiste, una y otra vez, en que el Kremlin tiene en sus manos la llave para obligar a los prorrusos del sudeste ucraniano a desalojar los edificios y deponer las armas.

La Cancillería anunció que ya dio los primeros pasos para aplicar los acuerdos de Ginebra, como la suspensión de la fase activa de la operación antiterrorista y el inicio de un debate público sobre la reforma constitucional.