El fujimorismo perdió, pero está lejos de desaparecer
El futuro gobierno peruano analiza trasladar al ex presidente Alberto Fujimori a una cárcel común.
El futuro gobierno peruano analiza trasladar al ex presidente Alberto Fujimori a una cárcel común. Así lo afirmó ayer Omar Chehade, uno de los vicepresidentes que tendrá Ollanta Humala cuando asuma en julio.Fujimori, padre de Keiko, está condenado a 25 años de prisión por crímenes de lesa humanidad y corrupción cometidos durante los 10 años que gobernó entre 1990 y 2000, cuando tras una escandalosa re-reelección huyó del país y presentó su dimisión por carta desde Japón. Como reo, cumple su pena en la Dirección de Operaciones Especiales de la Policía, desde donde diarios La República indicaron que el ex gobernante dirigía la campaña de su hija.La posibilidad del traslado a cárcel común contradice al propio Humala, que en una entrevista antes de los comicios admitió que podría conceder a Fujimori un "indulto humanitario".La hipótesis inquietó a grupos no humalistas pero sí antifujimoristas que sumaron su apoyo crítico a Gana Perú para el domingo. Y el fujimorismo la consideró una bofetada a los llamados a la reconciliación de Humala.Pero Chehade, quien habló horas antes del "gesto" de Keiko de saludar a Humala, puso como ejemplo la situación de los represores de la última dictadura argentina. "En Argentina, el ex presidente (Jorge) Videla y otros responsables de crímenes de lesa humanidad fueron sentenciados a cumplir sus penas en cárceles comunes y no creo que nadie deba rasgarse sus vestiduras", señaló.Pero la idea no sólo causó rechazo en el fujimorismo. Peruanos de a pie consultados por este diario la rechazaron, lo que muestra que aunque su hija no llegó a la presidencia el domingo, el "fujimorismo" está lejos de haber desaparecido.

