El euro llegó a su nivel más bajo en los últimos 4 años
Crece el temor a que gobiernos del Viejo Continente no logren evitar que los problemas de algunos de sus estados con su deuda dañen a la economía de todo el bloque.
Londres. El euro perdió ayer aún más terreno, llegando a su punto más bajo en cuatro años ante el dólar, en medio de los crecientes temores de que los gobiernos europeos no puedan evitar que la crisis deudora de un Estado dañe a la economía de todo el continente.
La moneda cayó un 12 por ciento en la última semana a pesar del enorme plan de rescate por 750 mil millones de euros (un billón de dólares) propuesto hace una semana por la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional.
En las primeras operaciones vespertinas en Europa, el euro se intercambiaba un 0,3 por ciento abajo en 1,2320 dólar, mientras los ministros de Finanzas de la Unión Europea se reunían en Bruselas para tratar de restaurar la confianza y evitar una crisis financiera total.
Antes, la moneda que comparten 16 países europeos había caído a 1,2237 dólar, su punto más bajo desde abril de 2006, lo que significaba que perdió casi 10 centavos en una semana.
El descenso surgió mientras los líderes europeos afirmaban que el paquete de préstamos para controlar las deudas soberanas de Grecia y otros países no es suficiente y que los gobiernos deben emprender medidas drásticas además de mejorar las reglas fundamentales que rigen a la moneda de 11 años de vida.
La canciller alemana Angela Merkel aceptó el pasado fin de semana que el paquete no era nada más que un paliativo a los problemas que afectan a los países de la Eurozona, desde Irlanda hasta Grecia.
Según Merkel, la solución es más cooperación en las políticas financieras y económicas en toda Europa para asegurar la estabilidad a largo plazo del euro.
Por su parte, el presidente del Banco Central Europeo, Jean Claude Trichet, hizo declaraciones similares al diario alemán Der Spiegel y dijo que el paquete sirvió para "comprar tiempo, pero nada más", y que ahora "hay necesidad de un salto cuántico en la gobernanza de la zona del euro".
El paquete, que se suma a un plan de rescate por 110 mil millones de euros para Grecia, parece haber calmado los temores de un desastre inmediato, por ejemplo, una ola de incumplimiento en la deuda de los 16 países de la Eurozona, pero continúa habiendo inquietudes sobre el largo plazo.
Los inversionistas se muestran escépticos sobre la habilidad de los gobiernos europeos, en especial el griego, para impulsar las medidas de austeridad prometidas ante la posibilidad de una revuelta política y social. Incluso si sucede así, hay temores de que los recortes afecten el crecimiento y hagan aún más difícil para el gobierno el pago de la deuda.
Mientras tanto, los ministros de Finanzas de la Eurozona respaldaron las medidas adicionales de estabilización fiscal que les presentó anoche la ministra de Economía española, Elena Salgado, según dijo en la madrugada de hoy (martes) el presidente del Eurogrupo y primer ministro luxemburgués, Jean-Claude Juncker.
"Valientes". "Son medidas valientes. Los gobiernos de España y Portugal han respondido rápidamente y con prontitud a la petición que les hicimos en la última reunión", dijo Juncker, en la rueda de prensa que siguió a una reunión de más de siete horas, en la que según las fuentes consultadas, ningún ministro expresó importantes salvedades al plan de saneamiento fiscal español.
El comisario de Asuntos Económicos y Monetarios, Olli Rehn, también dio la bienvenida a las medidas de España y Portugal, aunque recordó que su equipo aún no tuvo tiempo para hacer una "evaluación profunda", que efectuará con vistas a la reunión del Eurogrupo del 7 de junio, y que servirá de base para que los 16 países del euro emitan un juicio final.
En este sentido, la ministra Salgado dijo ayer que no cree que "los Dieciséis" vayan a pedirle esfuerzos adicionales de consolidación fiscal.

