EE.UU. y Gran Bretaña espiaron a Israel y a la UE
Nuevas filtraciones descubrieron más acciones de los servicios de inteligencia estadounidenses. Se confirma que hasta los aliados incondicionales eran espiados.
Estados Unidos y el Reino Unido espiaron a funcionarios de Israel y la Unión Europea (UE) y a líderes de organismos sociales internacionales, aseguró ayer el diario The Guardian al citar documentos filtrados por el exempleado de la CIA Edward Snowden.
Las nuevas revelaciones de Snowden mencionan a varios políticos, como al exprimer ministro israelí Ehud Olmert.
Otros e-mails de funcionarios israelíes fueron monitoreados, entre ellos los que habrían utilizado el entonces ministro de Defensa, Ehud Barak, y su jefe de personal, Yoni Koren, indicó el diario británico.
El espionaje también habría llegado hasta los máximos dirigentes de la UE, ya que en la lista también aparece el vicepresidente de la Comisión Europea, el español Joaquín Almunia, encargado de investigar cuestiones de monopolio.
“Si las revelaciones son ciertas, son inaceptables y merecen nuestra más enérgica condena. Esto no es el tipo de comportamientos que esperamos de socios estratégicos, y menos de estados miembro”, repudió Pia Ahrenkilde Hansen, vocera de la Comisión Europea.
La Agencia Nacional de Seguridad estadounidense (NSA) y el centro británico GCHQ también tenían entre sus blancos de vigilancia a representantes del Programa de las Naciones Unidas (ONU) para el Desarrollo (Pnud), y de ayuda a la infancia, Unicef.
Otras víctimas del espionaje fueron miembros de Médicos del Mundo, una organización humanitaria que provee asistencia sanitaria en zonas conflictivas, como también el titular de la Comunidad Económica de Estados de África Occidental, que promueve la integración de los países de la región.
Asimismo, los documentos de las agencias tuvieron como blancos de vigilancia a la empresa francesa de defensa Thales, a Mohamed Ibn Chambas, enviado de la ONU y la Unión Africana a Darfur y a jefes de Estado de África.
También menciona a varios organismos públicos alemanes, tanto en Berlín, como en el extranjero, y el hackeo de comunicaciones oficiales que tuvo el país germano con otros países, como Georgia y Turquía.
The Guardian indicó que los documentos no revelan la forma en que se realizó el espionaje, ni tampoco por cuánto tiempo se hicieron.
Sin embargo, explicó que cada blanco tiene un número específico de identificación para agregarlo a la base de datos informativa de las agencias.
“El Reino Unido no es solamente otro país, sino que se supone que es uno con el que tenemos una unión. Es increíble que un socio de la UE espíe a otro, es como si miembros de una familia se estuviesen espiando”, criticó el diputado alemán Hans-Christian Ströbele, que en octubre se reunió con Snowden en Moscú, donde este encontró asilo político.
Por su parte, Leigh Daynes, director ejecutivo en el Reino Unido de la organización Médicos del Mundo, indicó que estaba desconcertado.
“Espiar a los trabajadores que brindamos asistencia sería un vergonzoso desperdicio de dinero de los contribuyentes, dinero que sería mejor gastado en planes de vacunación contra el polio para los niños sirios contra o la reconstrucción del sistema de salud en Filipinas”, expresó.
Informe y filtración
Las nuevas filtraciones se produjeron después de que la comisión creada por Barack Obama para fiscalizar los programas de espionaje recomendara a la Casa Blanca que las agencias de inteligencia no almacenen los registros de llamadas telefónicas, sino que sólo accedan a ellas en casos especiales.

