EE.UU. se acerca a Irán para afrontar la crisis en Irak
Avance yihadista genera contactos inesperados. La ONU advierte que Medio Oriente está al borde de una “guerra catastrófica”.
Washington. El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, examinó ayer las opciones para responder a la situación en Irak, un día después de reforzar la seguridad de su embajada en Bagdad e iniciar contactos con las autoridades iraníes respecto a la crisis. Obama continuaba ayer las consultas con su equipo de Seguridad Nacional antes de tomar la decisión sobre el papel que tendrá Estados Unidos ante el inminente avance el grupo yihadista del Estado Islámico de Irak y el Levante (Eiil), que amenaza con llegar a Bagdad.En un gesto sin precedentes, el subsecretario del Departamento de Estado, Bill Burns, se reunió el lunes "brevemente con representantes iraníes" en una pausa de las negociaciones en Viena entre Irán y el Grupo 5+1 (formado por Estados Unidos, China, Francia, Reino Unido y Rusia más Alemania)."Hablaron de la necesidad de apoyar la inclusión en Irak y la necesidad de abstenerse de presionar una agenda sectaria", indicó ayer la portavoz del Departamento de Estado, Jen Psaki, que señaló que Estados Unidos está abierto a continuar involucrado con Irán ante la amenaza de Eiil. Washington no tiene relaciones diplomáticas con Teherán desde los '80.Obama descartó la semana pasada la posibilidad de enviar tropas a un combate directo en Irak, pero pidió a su equipo que estudie toda posibilidad.El portavoz del Pentágono enfatizó que el presidente "aún no va a usar la fuerza militar", pero agregó que Washington está preparado para ejecutarla de manera eficiente.De momento, Estados Unidos envió 275 soldados para proteger al personal y su embajada en Bagdad –con el consentimiento del gobierno iraquí, según la Casa Blanca– y posicionó cuatro buques de guerra en el Golfo Pérsico.
¿Guerra regional?
Una comisión de la ONU encargada de investigar crímenes de guerra en Siria aseguró ayer que Medio Oriente está al borde de una guerra catastrófica que abarcaría a Irak y Siria y que amenaza con arrastrar a Estados Unidos e Irán.
La comisión advirtió en un informe al Consejo de Derechos Humanos de la ONU que “una guerra regional en el Medio Oriente parece estar más próxima”, en momentos en que insurgentes sunitas logran avances en la región fronteriza entre Irak y Siria, para consternación de Washington y Teherán.
Esos acontecimientos, sumados a la guerra civil en Siria que comenzó en marzo de 2011, amenazan con desatar un amplio conflicto regional, dijo la comisión. La guerra en Siria dejó al menos 160 mil muertos.
“El conflicto en Siria alcanzó un punto de inflexión, amenazando a la región entera”, dijo el titular del panel, el diplomático brasileño Paulo Sergio Pinheiro, en un discurso al consejo en Ginebra.
Las atrocidades y ataques terroristas en el norte iraquí por fuerzas afiliadas con el Eiil seguramente atraerán a más combatientes extremistas y otro involucramiento del exterior, dijo la comisión. Agregó que el grupo sunita derivado de Al Qaeda ya mostró “su disposición a avivar las llamas del sectarismo en Irak y en Siria”.
Grupos opositores sirios y extremistas como Eiil y el Frente Al Nusra se pelean entre ellos por el control de la región además de combatir al gobierno sirio, lo que beneficia al régimen sirio, dijo la comisión.
Apuntan a Bagdad
Cada vez más cerca. Los yihadistas del Eiil se enfrentaron ayer a las fuerzas gubernamentales iraquíes en la ciudad de Bakuba y otras zonas próximas a Bagdad. El ejército logró frenar la ofensiva extremista en varios barrios de Bakuba, a escasos 60 kilómetros de la capital. Los combates, que se centraron en torno a una cárcel en la ciudad, causaron la muerte de al menos 44 insurgentes, según fuentes militares.
Purga anunciada. El primer ministro de Irak, el chiíta Nuri al Maliki, anunció la destitución de comandantes militares y dijo que serán sometidos a corte marcial por "haber huido del campo de batalla sin haber recibido una orden en ese sentido".

