EE.UU.: el último rival republicano de Romney abandonó la campaña
El congresista Ron Paul anunció que deja la campaña, pero que seguirá captando delegados de cara a la convención que celebrará el partido en agosto.
El congresista Ron Paul, el último rival de Mitt Romney en las primarias republicanas de Estados Unidos para las presidenciales de noviembre, anunció hoy que abandona la campaña, pero que continuará captando delegados de cara a la convención que celebrará el partido en agosto.
"Esta campaña luchó duro y consiguió éxitos electorales que los expertos nunca creyeron posibles", dijo en un comunicado de presna el congresista de Texas, de 76 años, cuyo mensaje caló entre los jóvenes estadounidenses.
"Pero esta campaña va más allá de las elecciones de 2012. Ha sido parte de una búsqueda que inicié hace 40 años y a la que se han unido muchos. Se trata de una campaña por la libertad que ha dado un salto tremendo en esta elección y continuará creciendo en el futuro hasta que finalmente ganemos", prosiguió Paul.
Sobre los fondos. "En adelante no gastaremos más recursos en campañas en primarias de estados que no han votado aún. Hacerlo con algún tipo de esperanza necesitaría decenas de millones de dólares que simplemente no tenemos", agregó en el republicano en el texto, citado por la agencia de noticias DPA.
Paul, de perfil ultraliberal, es el único rival que le queda a Romney tras el abandono del ex senador Rick Santorum y el ex presidente de la Cámara de Representantes Newt Gingrich.
No obstante, la rivalidad de Paul es poco más que simbólica ya que no logró ganar las primarias en ninguno de los estados en disputa, en los que mostró un discurso profundamente antimilitarista y contrario al intervencionismo del Estado.
"Nuestra campaña continuará trabajando en el proceso de convenciones estatales. Seguiremos tomando posiciones de liderazgo, ganando delegados, y llevando un fuerte mensaje a la Convención Nacional Republicana de que la libertad es el camino del futuro", agregó.
Paul se encuentra en el cuarto lugar en delegados obtenidos para la Convención Republicana de agosto en Florida, con 99, muy por debajo de los 945 de Romney.
Pese a la distancia y a la falta de apoyos, Paul reiteró en varias ocasiones que no tiene previsto ofrecer su apoyo a Romney, algo que sí hicieron los otros aspirantes republicanos, y que su intención es mantener a su partido en la senda ultraliberal.
Para obtener la candidatura republicana son necesarios 1.144 delegados, quienes serán los encargados de elegir al candidato a enfrentarse en noviembre al presidente Barak Obama, que va por su reelección.
La decisión de Paul de seguir captando delegado en las internas pendientes en algunos estados podría permitirle, según sea su éxito, conseguir una influencia considerable sobre las posiciones del partido u otro beneficio político si llega a la convención con un importante número de delegados.

