Dudas y miedo entre las familias de rehenes
Parientes de cautivos de las Farc responsabilizan al gobierno por intentar rescates militares que desatan represalias de la guerrilla.
Bogotá. Ana Dolores Carrero dice estar agotada. Ya ni quiere que le pregunten por su hijo José Libardo. Sólo quiere tenerlo de vuelta en casa, vivo. "No más rescates a sangre y fuego", dijo la madre del sargento de la policía José Libardo Forero retenido por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia desde julio de 1999.Afirmó que en repetidas reuniones con el pasado gobierno y el actual han demandado que no se hagan rescates de secuestrados porque el riesgo es que los rehenes mueran. "Nosotros le hemos pedido mucho, a toda hora, en las marchas en todos lados, en las reuniones, en las charlas con ellos, pero no acatan, creen que esto es un juego", señaló la mujer de 64 años.Carrero afirmó que también le han pedido a las Farc "que por favor les respeten la vida a los que queden allá y que por favor esa libertad (sea) lo más pronto posible". "Ya estamos cansados, muy agotados de todo, no aguantamos más", dijo.Si las posibilidades de una liberación de secuestrados en poder de las Farc eran ya difusas, desde el sábado 26 de noviembre –cuando se ejecutó a cuatro retenidos– reina la incertidumbre. Carrero, analistas y ex secuestrados dicen no ver de inmediato una posible liberación. El gobierno y las Farc parecen atrincherados en sus posiciones. El primero exige la liberación de todos los secuestrados y los rebeldes demandan un canje de rehenes por la excarcelación de guerrilleros."Si el gobierno persiste única y exclusivamente en los intentos de rescate... lo que vamos a encontrar segura y desafortunadamente es una tragedia similar a la que ocurrió el sábado", dijo Luis Eladio Pérez, liberado a inicios de 2008 por las Farc tras seis años de secuestro."Yo no veo hoy muy buenas perspectivas... no sé qué más pueda suceder", dijo.Parientes de los 12 uniformados –ocho policías y cuatro militares– que aún están en manos de las Farc responsabilizan al gobierno del presidente Juan Manuel Santos por lo ocurrido con los cuatro cautivos ejecutados porque dicen que es sabido que la instrucción de los rebeldes es matar a los rehenes en caso de un escape o detectar cualquier operativo. El gobierno rechaza que intentara un rescate y acusa a las Farc.

