Dos militares colombianos cumplen 14 años secuestrados por las Farc
Beltrán y Arciason los últimos soldados en cautiverio de los más de 40 retenidos desde el 3 de marzo de 1998. Se espera su pronta liberación.
Bogotá. Cuando los sargentos del ejército Luis Alfonso Beltrán y Luis Arturo Arcia retornen de la selva, tras 14 años de cautiverio en poder de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc), nada de lo que encuentren será lo mismo.
Al igual que Arcia, el sargento Beltrán no dejó ni hijos ni mujer cuando partió para Caquetá, al sur del país, a su último combate. Ayer ambos sumaron un nuevo año en poder de la guerrilla, el 14º.
Cuando regrese del cautiverio, Beltrán, de 43 años, descubrirá que una prima suya y tres de sus tíos murieron.
Esta semana falleció su tía Alba Franco, en cuya casa en Bogotá se hospedaba cuando salía del comando del ejército y de sus entrenamientos. “Ella quería verlo vivo y no alcanzó”, contó Virginia Franco, de 70 años, madre de Beltrán.
También la madrina del sargento Arcia, Helena Avellaneda, murió hace dos años.
Ocho sobrinos a los que no conoce lo esperan a su retorno, indicó una hermana del sargento, Cristina Arcia.
A diferencia de otros ex rehenes, como la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt cuyo secuestro y rescate en julio del 2008 acapararon titulares, los dos sargentos son poco conocidos por los colombianos.
Y la sociedad a la que volverán les será también desconocida. Las calles de la ciudad, sus familias y las fuerzas militares o la capacidad de acción de las guerrillas son radicalmente distintas a las que dejaron, coincidieron parientes, analistas y ex jefes militares.
Ataque de El Billar. El 3 de marzo de 1998, luego de tres días de combates con el ejército, las Farc mataron a más de 60 militares y retuvieron a por lo menos 40 más en un sector de Caquetá, 435 kilómetros al sur de Bogotá.
El ataque de El Billar fue “una desgracia que le dolió en lo más profundo a todas los militares”, comentó el general en retiro Freddy Padilla, que comandó las fuerzas militares entre 2006 y 2010.
En el momento de la toma rebelde, “el país vivía la crisis más crítica en todos los sentidos”, dijo Camilo Gómez, comisionado de paz durante los fallidos diálogos entre las Farc y el gobierno del ex presidente Andrés Pastrana (1998-2002).
Pero aseguró que las fuerzas militares actualmente no tiene nada que ver a aquellas y un ataque así es impensable hoy.
Según el gobierno, el cambio llegó con el llamado “Plan Colombia”, por el cual Washington realizó desde el año 2000 desembolsos de más de seis mil millones de dólares para equipos y entrenamiento de los militares colombianos, que revirtieron el balance de fuerzas y desde 2008 lograron contundentes victorias sobre las Farc, que en la década de los ’90 tenían unos 15 mil miembros, y ahora no superan los nueve mil.
14 años después del ataque de El Billar, sólo dos de los más de 40 militares retenidos siguen en cautiverio: Beltrán y Arcia. Los demás fueron liberados por los guerrilleros o rescatados por las fuerza pública.
El 26 de febrero, las Farc proscribieron la práctica del secuestro y se espera que en los próximos días entreguen a los 10 militares y policías que mantienen cautivos, entre los que estarían Beltrán y Arcia.

