Temas del día:

Dilma quedó al borde de su destitución

El pleno de Diputados aprobó el juicio político y lo elevó al Senado. Anoche, en el PT,analizaban impulsar elecciones anticipadas.

18 de abril de 2016 a las 12:01 a. m.
Agencias Télam, EFE, AP y Especial
Dilma quedó al borde de su destitución
Festejos. Cuando la Cámara votó el juicio político, estallaron los festejos en las calles de Brasil. (AP)

Brasilia. La Cámara de Diputados de Brasil asestó anoche un duro golpe a la presidenta Dilma Rousseff, al aprobar y elevar al Senado el pedido de juicio político contra la mandataria por irregularidades presupuestarias, en medio de una gran tensión y emociones cambiantes en las calles, donde la votación se vivió como la final de un mundial de fútbol.

Imagen de la nota

La Cámara Baja alcanzó los 342 votos necesarios –equivalentes a dos tercios de los 513 integrantes del cuerpo– a las 23.10, cuando se llevaban cerca de cinco horas y media de una votación en la que cada legislador dispuso de 30 segundos para emitir su voto y argumentarlo.

Entonces se registraban 127 votos contra el impeachment (juicio político), seis abstenciones y dos diputados ausentes, y faltaban llamar a votar a 36 legisladores.

Desolados. Cuando la tendencia se tornaba irreversible para el No. (AP)
Desolados. Cuando la tendencia se tornaba irreversible para el No. (AP)

En ese instante, miles de opositores a la mandataria y al gobernante Partido de los Trabajadores (PT) festejaron en las calles de la capital y diferentes ciudades del país, mienta otros miles denunciaban “golpe de estado”.

Ahora el trámite pasará al Senado, que tendrá plazo hasta el 11 de mayo para aceptar o desestimar por mayoría simple la recomendación de la Cámara Baja. En caso de dar el Senado curso al juicio político o

impeachment

, Rousseff será apartada de su cargo por 180 días y asumirá el vicepresidente, Michel Temer, quien se pasó a la oposición.

En la batalla política de la crisis que se arrastra desde hace más de un año en Brasil prevaleció anoche la posición de Temer y su correligionario, el presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha, ambos del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), primeros en la línea de sucesión si es destituida Rousseff.

(AP)
(AP)

Esta es la segunda vez que un presidente de Brasil es so­metido en el Senado a un juicio político, luego de Fernando Collor de Mello en 1992, a quien se le atribuyó el delito de corrupción. Para Rousseff, en cambio, el delito imputado de gestión fue haber violado la ley de responsabilidad fiscal.

Los votos de los diputados estuvieron enmarcados por grandilocuentes mensajes y no faltaron opositores que pedían el voto por sus esposas, familias, Dios, Jesús y hasta hubo quien lanzó papel picado.

Cunha y la misericordia

“Que Dios tenga misericordia de Brasil, voto sí”, dijo Cunha, en el voto más simbólico y poderoso de la tarde. El cuestionado titular de la Cámara fue quien en diciembre aceptó el pedido de

impeachment

de la presidenta y se convirtió en el principal colector de votos, junto con Temer, contra Rousseff.

“Voto por el golpe militar de 1964 y por los torturadores de Dilma Rousseff”, bramó por su parte Jair Bolsonaro, el principal emergente de las manifestaciones opositoras. Este exmilitar cuenta con ocho por ciento de intención de voto, del Partido Social Cristiano.

(AP)
(AP)

Cunha fue con Temer el más repudiado por el oficialismo. El titular de la Cámara Baja está procesado por cobrar sobornos de empresas contratistas de Petrobras.

“Esto es un golpe de Estado, no hubo crimen de responsabilidad en la acusación que se le inventó a Dilma”, dijo Rubens Pereira, d el Partido Comunista do Brasil (PCdoB), uno de los pocos que atacó los argumentos del informe del relator Jovair Arantes, quien acusó a Rousseff de violar la ley de responsabilidad fiscal.

Jean Willys, del Partido ­Socialismo y Libertad, votó por el “no” luego de Bolsonaro y afirmó: “Estoy avergonzado de participar de esta sesión que es una farsa contra una mujer honesta, una sesión conducida por un ladrón como usted, Cunha, apoyada por cobardes y torturadores”.

Rousseff y su mentor, Luiz Inácio Lula da Silva, siguieron en el Palacio del Planalto la ­votación y quedaron decepcionados por votos a favor del

impeach­ment

de partidos que fueron aliados hasta la última semana.

En respaldo a la presidenta. Decenas de miles de brasileños se congregaron ayer en Río de Janeiro en apoyo a Dilma Rousseff y contra lo que consideran una maniobra para derrocar a un gobierno democrático. La multitud en Río, como en Brasilia y otras ciudades, gritaba “¡No van a tener golpe!”, al tiempo que vivó a la jefa de Estado y a su mentor, Luiz Inácio Lula da Silva, y fustigó al vice Michel Temer. (AP)
En respaldo a la presidenta. Decenas de miles de brasileños se congregaron ayer en Río de Janeiro en apoyo a Dilma Rousseff y contra lo que consideran una maniobra para derrocar a un gobierno democrático. La multitud en Río, como en Brasilia y otras ciudades, gritaba “¡No van a tener golpe!”, al tiempo que vivó a la jefa de Estado y a su mentor, Luiz Inácio Lula da Silva, y fustigó al vice Michel Temer. (AP)

Desde el PT hubo señales de resistencia en el Senado contra una asunción de Temer.

Líderes del PT planifican para desactivar el juicio en el Senado, dominado por el PMDB, evitar la asunción del vice y llamar a un plebiscito para acortar su mandato y convocar a elecciones en octubre. El diputado Paulo Pimenta dijo que “la lucha contra el golpe se dará en las calles y en el Supremo Tribunal Federal”.

Nombre y sigla con la mira en el Planalto

Temer. Primero en la línea de sucesión, Michel Miguel Elias Temer Lulia, de 75 años, podría ser el próximo presidente de Brasil si Rousseff es sometida a juicio político en el Senado y la Cámara Alta deciden que existen argumentos para despojarla de su cargo.

PMDB. Con fama de conciliador, Temer fue durante años el encargado de tejer y destejer las alianzas dentro del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), formación ambigua que se deslizó de un lado a otro de la balanza política en función de sus intereses.