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Dilma asumió como presidenta de Brasil

Rousseff se convirtió ayer en la primera jefa de Estado brasileña. Se comprometió a acabar con la miseria y reforzar lazos regionales.

02 de enero de 2011 a las 12:01 a. m.
Agencias AP, EFE y Télam
Dilma asumió como presidenta de Brasil

Brasilia. Dilma Rousseff hizo historia ayer al asumir como primera presidenta de Brasil, en reemplazo del popular Luiz Inácio Lula da Silva y con la promesa de continuar su legado, en especial en la lucha contra la miseria que sufren millones de personas en el país. Rousseff, una economista de 63 años afiliada al Partido de los Trabajadores (PT) que creció a la sombra de Lula, su padrino político, fue investida como presidenta para el período 2011-2014, cargo que hasta ayer habían ocupado 39 hombres. El acto se celebró en el pleno de la Cámara de Diputados.En la misma ceremonia asumió su vicepresidente, Michel Temer, del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), una fuerza que formó parte de todos los gobiernos desde el regreso de la democracia, en 1985, pero que por primera vez ocupa este cargo.La investidura perdió algo de brillo por una lluvia torrencial que cayó sobre Brasilia justo cuando la presidenta se dirigía al Congreso. En la misma línea. En su primer discurso, Rousseff subrayó que pondrá énfasis en la continuidad de la obra de Lula, sobre todo en los programas sociales que le permitieron dejar el poder con una popularidad récord del 87 por ciento. "La lucha más obstinada de mi gobierno será por la erradicación de la pobreza extrema y la creación de oportunidades para todos", expresó Rousseff al reiterar una promesa que hizo en la campaña electoral.La mandataria señaló que en el gobierno de su mentor hubo una gran "movilidad social", pero recordó que subsiste la pobreza que avergüenza al país y "le impide afirmarse plenamente como pueblo desarrollado".Los programas de Lula permitieron que los índices de pobreza bajaran, entre 2002 y 2008, del 35 al 24,1 por ciento, y que la miseria cayera en el mismo periodo del 13,7 al 6,6 por ciento, según datos oficiales."No voy a descansar mientras haya brasileños sin alimentos en la mesa, mientras haya familias en el desaliento de las calles, mientras haya niños pobres abandonados a su propia suerte", apuntó la mandataria.Sus planes siguen la línea de Lula, quien convirtió a sus programas sociales, como Bolsa Familia, Mi casa mi vida y Luz para todos, en banderas de sus ocho años de gobierno."Vengo a consolidar la obra transformadora del presidente Lula, con quien tuve la más vigorosa experiencia política de mi vida y el privilegio de servir al país", agregó.Rousseff se deshizo en elogios para Lula, "un presidente que mudó la forma de gobernar y llevó al pueblo brasileño a confiar todavía más en sí mismo y en el futuro del país".Señaló que para acabar con la miseria es necesario mantener un buen ritmo de crecimiento económico como el del 7,5 por ciento que, según las proyecciones, alcanzó el país en 2010.La continuidad prometida incluye su compromiso de mantener la guardia en alto contra la inflación, que en los 11 primeros meses de 2010 fue del 5,25 por ciento."No permitiremos, bajo ninguna hipótesis, que esta plaga (la inflación) vuelva a corroer nuestro tejido económico y a castigar a las familias más pobres", anotó. Cuidar las relaciones. Al tocar el tema de la política exterior, Dilma dijo que buscará reforzar los vínculos con los países de América latina y el Caribe, en especial con los del Mercosur y de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), así como profundizar las relaciones con Estados Unidos y la Unión Europea (UE). "Podemos transformar nuestra región en un componente esencial del mundo multipolar que se anuncia, dando consistencia cada vez mayor al Mercosur y a la Unasur", manifestó.Celebró que una mujer ocupe por primera vez el principal puesto del país y subrayó su "compromiso supremo" de "honrar a las mujeres, proteger a los más frágiles y gobernar para todos".En la investidura participaron el Príncipe de Asturias, Felipe de Borbón, y los presidentes de Colombia, Chile, El Salvador, Guatemala, Uruguay, Paraguay, Perú, Venezuela, Surinam, Guinea, Guinea Bissau y de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), así como los primeros ministros de Portugal, Corea del Sur y Bulgaria.La secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton, no estuvo en la mayoría de los actos, pero llegó para el saludo protocolar de los dignatarios extranjeros a la primera presidenta de Brasil.