De cipayos nominales y cipayos materiales
Goldman Sachs acaba de cerrar una compra de bonos de la empresa estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa) con un descuento del 69 por ciento. Sí, compró deuda venezolana al 31 por ciento de su valor, por opción y disposición del Palacio de Miraflores.
Cipayos eran soldados originarios de Indias de los siglos XVIII y XIX al servicio de Francia, Portugal y Gran Bretaña que luchaban contra su propio país. Esa es la definición aceptada por la casa madre de la lengua española.
Cipayos, en el argot nacionalista-antiimperialista, son los contrarios a los intereses de un determinado pueblo siendo parte de él. Además de “derecha”, “oligarquía” y “golpistas”, “cipayos” es otro de los términos que utiliza Nicolás Maduro (y usaba Chávez) para definir a la oposición.
He aquí la información:
Goldman Sachs acaba de cerrar una compra de bonos de la empresa estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa) con un descuento del 69 por ciento. Sí, compró deuda venezolana al 31 por ciento de su valor, por opción y disposición del Palacio de Miraflores.
La firma estadounidense, ícono del sistema financiero mundial, acordó pagar al Banco Central de ese país 865 millones de dólares por la adquisición efectiva de títulos emitidos en 2014 con vencimiento en 2022 por un valor de 2.800 millones. La operación fue descubierta y confirmada por el diario Wall Street Journal. Maduro decidió que Goldman Sachs ganará 1.935 millones de dólares en cinco años y que eso lo pagarán los venezolanos.
Estados Unidos es el primer destino de las exportaciones petroleras de Venezuela. Caracas vendió a Washington en 2016 un promedio de 741.000 barriles al día de crudo, según el registro del Departamento de Energía estadounidense. Teniendo en cuenta el precio de referencia del año pasado, eso equivale a un negocio de 32,2 millones de dólares al día.
En estos menesteres, parece que Estados Unidos no es imperio para la Venezuela chavista, donde los cipayos de nombre sólo son los que no gobiernan.

