Damasco cumple lo pactado para su desarme químico
Siria destruyó sus equipos para producir armas químicas y municiones de gas venenoso y puso bajo sello inviolable las preexistentes.
La noticia, referida a los agentes tóxicos y armas químicas, marca un hito en el ambicioso proceso que busca inutilizar todo ese arsenal para mediados de 2014. El anuncio de la Organización para la Prohibición de Armas Químicas (Opaq) llegó un día antes de la fecha límite que el organismo con sede en La Haya había puesto para que Siria "volviera inoperable" sus fábricas de armas químicas y todas sus máquinas para producir agentes y cargarlos en municiones. La inhabilitación de los equipos significa que Siria ya no es capaz de producir armas ni agentes químicos de uso militar, aunque el proceso recién estará completado cuando Damasco destruya las armas y sus reservas acumuladas, que ya fueron puestas bajo sellos inviolables. "Todos los stocks de agentes químicos y armas químicas fueron puestos bajo sellos imposibles de violar", dijo un portavoz de la Opaq, horas después del comunicado inicial sobre la destrucción de los equipos. La destrucción de los sistemas es parte del proceso que se inició tras el acuerdo alcanzado entre Moscú y Washington en septiembre, que evitó una intervención militar estadounidense en el país árabe, golpeado por una rebelión armada que costó la vida a más de 100 mil personas desde que se inició en 2011.La fecha perentoria definida por Washington y Moscú era la de hoy, 1° de noviembre y "Siria cumplió la fecha límite" señaló la Opaq en un comunicado emitido desde La Haya. Las instalaciones sirias fueron inutilizadas con maquinaria pesada ( bulldozers y tractores), martillos a dos manos o llenándolas con hormigón. Los inspectores de la misión conjunta de la ONU y la Opaq, que habían iniciado sus tareas en Siria el 1° de octubre, regresaron ayer a La Haya desde Damasco, tras inspeccionar 21 de esos 23 lugares y 39 de 41 instalaciones de producción. Hubo dos a los que los técnicos no pudieron acceder por motivos de seguridad, pero las autoridades sirias aseguraron "de forma creíble", –según la Opaq– que allí ya no hay instalaciones de producción.

