Cuba acusa a EE.UU. y a la UE de desestabilizarla con engaños
Dijo que quieren "derrocar" a su gobierno mediante una "nueva cruzada" para "demonizar" su sistema social.
El gobierno de Cuba reiteró hoy que Estados Unidos y la Unión Europea (UE) quieren "derrocar" a su gobierno mediante una "nueva cruzada" para "demonizar" y "desestabilizar" su sistema social, a partir de una "colosal operación de engaño".
"El imperio y sus aliados se han lanzado a una nueva cruzada para intentar demonizar a Cuba", expresa una nota editorial publicada hoy por el diario oficial Granma, cuatro días después de que el presidente Raúl Castro hiciera una acusación similar, en un discurso.
"Su poderosa maquinaria política y mediática ha puesto en marcha una colosal operación de engaño con el objetivo de desacreditar el proceso revolucionario y desestabilizar al país", agrega la nota, según reprodujeron las agencias noticiosas Ansa y DPA.
"Ahora centran su cínica campaña en un nuevo huelguista cuyos delitos comunes y actos contrarrevolucionarios fueron denunciados por Granma, a quien se le brinda toda la atención médica calificada", afirma el texto.
Según el periódico, Estados Unidos y la UE "usan a sus mercenarios al antojo" y "para obtener bochornosos dividendos políticos, los lanzan a la muerte, sin importarles un ápice verdaderamente esos seres humanos, como no les ha importado nunca la muerte de más de 3.000 cubanos por actos terroristas organizados y financiados desde Estados Unidos".
El domingo, al clausurar un congreso partidario, Castro rechazó críticas de la comunidad internacional por los opositores que protestan con huelgas de hambre y advirtió que su gobierno "no cederá un milímetro" ante lo que calificó como una "descomunal campaña" contra su país, por la que responsabilizó a Estados Unidos y Europa.
Castro dijo entonces que el albañil Orlando Zapata, quien murió en febrero tras haber estado 83 días sin ingerir alimentos en protesta por las condiciones de su encarcelamiento, "fue incitado a mantener una huelga de hambre con demandas absurdas" y "falleció a pesar del esfuerzo de los médicos".
El mandatario subrayó que Zapata estaba en prisión por "delitos comunes", pese a que la organización Amnistía Internacional lo consideraba como "preso de conciencia".
Con respecto al psicólogo Guillermo Fariñas, quien realiza huelga de hambre desde la muerte de Zapata, Castro afirmó que "no está en prisión sino en libertad" y calificó su protesta como un "chantaje inaceptable".
El presidente dijo que las críticas a Cuba por esos hechos forman parte de "una descomunal campaña" organizada por "los centros de poder en Estados Unidos y Europa, enarbolando hipócritamente las banderas de los derechos humanos", y subrayó que la UE busca "la destrucción de la revolución cubana".
Al día siguiente, el vocero del Departamento de Estados estadounidense Philip Crowley, afirmó que "si los disidentes se rebelan contra sus condiciones pésimas de vida en la cárcel, la responsabilidad no es de Estados Unidos sino del gobierno cubano".
Crowley remarcó que, de acuerdo con el derecho internacional, Cuba tiene "la responsabilidad fundamental" sobre la situación de los opositores en huelga de hambre y llamó a las autoridades de la isla a respetar los derechos humanos de sus ciudadanos, "incluidos los de aquellos que están en prisión".
La nota de Granma promete que el 1 de mayo próximo, cuando se realicen las marchas del Día de los Trabajadores, los países que señala como agresores "recibirán" del pueblo cubano "y sus trabajadores una contundente e inequívoca respuesta del apoyo a la Revolución".

