Cuatro claves de la crisis de Brasil
Dilma denuncia una conjura. La Justicia no se detiene. Odebrecht, allanada. El Mercosur, preocupado.
Rousseff: La energía me sobra
Conspiración. La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, denunció lo que calificó como "conjura" contra la "estabilidad democrática" del país, al aludir al trámite para un eventual juicio político con miras a su destitución que comenzó en el Congreso.
A la calle. "Si es necesario movilizar a la sociedad en una campaña por la legalidad", que "quede claro que me sobran energías, disposición y respeto a la democracia para el enfrentamiento necesario a la conjura que amenaza la estabilidad institucional y democrática", dijo en un duro discurso que pronunció durante un acto con juristas y activistas de movimientos sociales.
Idas y vueltas del caso
Denegado. Una magistrada del Tribunal Supremo de Brasil rechazó un recurso presentado por el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, en el que solicitaba la validación de su nombramiento como ministro, con lo que el político deberá esperar por la decisión del pleno de esta corte.
Sigue el proceso. En un vericueto judicial más, la jueza Rosa Weber rechazó el pedido de los abogados de Lula, de anular una sentencia de la semana pasada.
La última. Anoche se conoció otra decisión de la Corte. El ministro del Supremo Tribunal Federal (STF), Teori Zavascki, ordenó que el juez Sergio Moro devuelva la causa de Lula a ese cuerpo.
Sobornos sin límite
Construcción sucia. Las autoridades brasileñas llevaron a cabo allanamientos y detenciones en todo Brasil vinculados con la constructora Odebrecht, acusada de tener un departamento que se encargaba del pago de sobornos para la construcción de un aeropuerto, un metro y un estadio de fútbol mundialista, entre otros proyectos.
Detenidos. Los fiscales dijeron que habían apresado a unas 15 personas, incluidos directivos, como parte de la investigación por presuntos sobornos en la petrolera estatal Petrobras. El expresidente de la compañía, Marcelo Odebrecht, fue condenado este mes a más de 19 años de prisión.
Salvar a la región
Con urgencia. Los cancilleres del Mercosur están intentando coordinar sus agendas para organizar una reunión urgente con el fin de tratar la crisis de Brasil, reveló la canciller argentina, Susana Malcorra, promotora de esta cita.
Aval institucional. Argentina, el otro gigante del Mercosur, está muy preocupada por la crisis brasileña y quiere que el Mercosur se reúna "aunque sea por videoconferencia" para dar "apoyo institucional" a Brasil y trasladar un mensaje de unidad.
Gravedad. "La preocupación es clara, que un país del peso, tamaño e importancia regional de Brasil esté afectado por una crisis institucional es muy grave", dijo.

