Cristina volvió de Venezuela y evitó cruce con Ahmadinejad
Partió hacia Argentina ayer por la tarde, momento en que el presidente de Irán iniciaba su viaje a Caracas. No participará de las exequias de Chávez. Quedó Timerman.
Caracas. La presidenta Cristina Fernández partió ayer por la tarde de Venezuela, donde encabezó la delegación argentina en el masivo velatorio del expresidente Hugo Chávez. Pese a que funcionarios argentinos lo negaron, la partida realizada un día antes de que se hicieran las exequias oficiales, provocó el rumor de que intentó evitar el cruce con Mahmud Ahmadinejad, presidente de Irán, país con el que firmó un polémico memorando para avanzar en la investigación de la causa Amia que generó conflictos con la comunidad judía.El mandatario iraní inició el viaje a Venezuela ayer por la tarde, para participar hoy de la Ceremonia Oficial de Jefes y Jefas de Estado que se hará en la Academia Militar de Fuerte Tiuna, donde se montó la Capilla Ardiente.Entre las especulaciones surgidas ayer a primera hora, se mencionaba la posibilidad de que Cristina Fernández fuera una de las oradoras. Pero hacia el mediodía, oficialmente se informó que la Presidenta retornaba y que el canciller Héctor Timerman sería el encargado de representar al Gobierno argentino en ese acto.Las especulaciones fueron rotundamente desmentidas por el ministro de Defensa, Arturo Puricelli, quien afirmó que la partida "no tiene nada que ver" con la anunciada llegada de Ahmadinejad.Luego la propia Cristina aseguró que su retorno se debía al intenso calor que hizo en Caracas, lo que afectaba su salud. Al respecto, en su cuenta en la red social Twitter explicó: "Cómo me gustaría estar ahí! No puedo: el calor, mi hipotensión crónica y el médico me lo prohíben (sic)". "Chávez está vivo". La Presidenta no realizó declaraciones a la prensa, pero sí hizo una larga cadena de tuits, en los que relató los momentos más importantes del viaje, que decidió hacerlo "ni bien me avisaron lo de Hugo", aseguró. También recordó que, al llegar, fue recibida por el canciller venezolano Elías Jaua, a quien le dijo: "Le aviso que en esta ocasión lo mio no es protocolar y me iré el jueves. No vine a despedir un Presidente, sino a un compañero y un amigo (sic)".Sobre su participación en el velatorio, Cristina describió el momento en que los venezolanos llegaban para dar su adiós a Chávez: "Niños, mujeres, hombres, jóvenes, ancianos, discapacitados, soldados, trabajadores, médicos, docentes, familias. SU VENEZUELA (sic)".Pero también explicitó su participación: "Estoy allí, frente a ellos, me saludan con el puño sobre el corazón (...) o con un beso, me llaman por mi nombre, me extienden su mano. No se necesita más para entenderse, hay un código en común (sic)".Sobre su partida del lugar, aclaró que no quiso ver el cuerpo de Chávez: "Antes de partir me acerco y sin mirarlo toco la bandera que está sobre el féretro. Me despido, por ahora".La presidenta salió acompañada por el funcionario a cargo del Ejecutivo venezolano, Nicolás Maduro, y su esposa Cilia, marco en el cual se encontró con quienes pugnaban por despedirse del presidente desaparecido. "No les dije? Chávez Está Vivo. Para siempre", tuiteó la Presidenta.Más información
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