Corea del Norte atacó a un juez extranjero por su sexualidad
El juez australiano reiteró su petición al Consejo de Seguridad de la ONU de remitir al Tribunal Penal Internacional (TPI) los abusos a los derechos humanos de Norcorea.
Kirby "es un viejo lujurioso que dejó conocidos casos de homosexualidad durante más de 40 años y ahora, aunque tiene más de 70 años de edad, está impaciente por casarse con otro maricón", sostiene la agencia estatal norcoreana KCNA en su página en español. El juez australiano, que reconoce abiertamente su homosexualidad, reiteró el pasado viernes su petición al Consejo de Seguridad de la ONU de remitir al Tribunal Penal Internacional (TPI) los abusos a los derechos humanos de Corea del Norte revelados en el último informe de la Comisión que preside.
La agencia, voz oficial del gobierno de Kim Jong-un, mostró su lado más conservador al afirmar que un "pájaro" como él "no puede existir en la RPDC (República Popular Democrática de Corea), donde reinan la idea sana y la ética noble".
Sobre el informe presentado en febrero por la Comisión, la agencia lo considera "inventado" con el objetivo "de crear un ambiente de presión internacional para suprimir las ideas y el gobierno de la RPDC", sentenció KCNA.
La nota agrega que al haber fracasado "en su intento de doblegar a la RPDC con el "programa nuclear", las fuerzas hostiles cuestionan el "problema de los derechos humanos", considerándolo como medio principal para atropellar al país.
El informe de Kirby denuncia que en Corea del Norte hay "exterminio, asesinato, esclavitud, desapariciones, ejecuciones sumarias, torturas, violencia sexual, abortos forzosos, privación de alimentos, desplazamientos forzosos de población y persecuciones por motivos políticos, religiosos o de género", enumeró la agencia de noticias EFE.
El documento fue redactado en base a testimonios debido a que la Comisión de Investigación de la ONU no logró entrar al país para examinar la situación de primera mano.
Kirby solicitó en varias ocasiones que el caso sea llevado ante el Tribunal Penal Internacional (TPI) al asegurar que el texto aporta pruebas suficientes.
Sin embargo, como Corea del Norte no es país firmante del Estatuto de Roma, el TPI no puede iniciar una investigación sin antes ser requerida por el Consejo de Seguridad de la ONU, algo que por el momento es imposible debido al veto de China, principal aliado del gobierno norcoreano.

