Conmoción en México por masacre de 72 inmigrantes
Un ecuatoriano, que escapó del ataque luego de fingir su muerte, culpó al cartel de "los Zetas".
México. La violencia asociada a los carteles del narcotráfico y a otros grupos ilegales inscribió ayer un nuevo capítulo de terror con el hallazgo de 72 personas muertas, cerca de la frontera del país con Estados Unidos.
Las autoridades mejicanas investigaban anoche las afirmaciones de un testigo de la matanza, perpetrada en el noreste de México, quien aseguró que los asesinados eran inmigrantes que querían llegar a Estados Unidos y fueron víctimas de un grupo armado, que identificó como el cartel de "los Zetas".
El testigo, que dijo ser ecuatoriano y a quien los medios mejicanos llamaron Luis Freddy Lala Pomavilla, formaba parte del grupo de extranjeros atacados y fue quien avisó a las autoridades de lo sucedido en un rancho cercano a la localidad de San Fernando, del estado de Tamaulipas, fronterizo con Estados Unidos.
Según el testigo, que resultó herido de bala en el cuello, los asesinados provenían de Brasil, Ecuador, El Salvador y Honduras y fueron secuestrados por hombres armados antes de alcanzar su objetivo de llegar a la frontera, lo cual está aún por confirmar como toda su declaración. Hasta anoche, lo que se sabía con certeza es que las personas asesinadas eran 58 hombres y 14 mujeres.
El ecuatoriano dijo que los agresores, que dijeron pertenecer a "los Zetas", les ofrecieron "trabajo" como sicarios y ante la negativa de ellos, dieron la orden de asesinarlos a todos.
La cancillería mejicana reveló que estaba en contacto con las embajadas de los países de los que presuntamente provenían los asesinados para proceder a la identificación de los cuerpos.
La vocera de la Secretaría Nacional del Migrante de Ecuador, Natalia Deleg, dijo a su vez que no habían confirmado que el sobreviviente fuera ecuatoriano. Añadió que no habían recibido "reportes de familiares que se hayan acercado a averiguar algún tipo de información relacionada con esta noticia".
La canciller mejicana, Patricia Espinosa, de visita en Quito, expresó que "el gobierno de México ofrecerá todo el apoyo y las facilidades para hacer las muy dolorosas diligencias que tienen que hacerse en este tipo de casos".
El sobreviviente atribuyó la matanza a "los Zetas", uno de los carteles de narcotraficantes más peligrosos del país, según informó el portavoz de la Marina, el contraalmirante José Luis Vergara.
"Los Zetas", antiguo brazo armado del "Cartel del Golfo", con el que libra en Tamaulipas y otros estados una cruenta guerra por el control del territorio, fueron formados por desertores de un grupo de elite del ejército mejicano en 1999.
Según el portavoz nacional de Seguridad, Alejandro Poiré, si se confirma la declaración del testigo se demostraría que el narcotráfico mejicano está recurriendo al secuestro y a la extorsión de indocumentados en busca de recursos ante "la situación adversa" que padece.
"Algunas organizaciones criminales han participado en el secuestro y extorsión de migrantes centro y sudamericanos, y en algunas ocasiones en el intento de su reclutamiento para formar parte de las propias bandas criminales", indicó.
Alertados por el sobreviviente, efectivos de la Marina se desplazaron ayer al lugar de la matanza para comprobar la situación. Ahí se desató un tiroteo con personas armadas que se encontraban en el lugar.
El reconocimiento de la Marina se apoyó con un avión, que fue tiroteado, y dos helicópteros. En el intercambio de disparos perdieron la vida tres de los presuntos autores de la masacre y un marino. Además, fue detenido un menor de edad, del que no se revelaron detalles.
Tras la huida de los supuestos narcotraficantes, hubo un registro de la zona y se hallaron los 72 cadáveres en un rancho.

