Con militares, Italia intentará parar naufragios
Enrico Letta fustigó a la UE por su demora en atender la crisis y dispuso desplegar una fuerza humanitaria en el Mediterráneo. Estremecedor relato de sobrevivientes.
Roma. El primer ministro italiano, Enrico Letta, anunció que a partir de hoy una fuerza "militar humanitaria" patrullará las costas del Mediterráneo para evitar nuevos naufragios de barcos de inmigrantes, como los que en las últimas semanas dejaron cerca de 400 muertos. Letta explicó que "la fuerza militar-humanitaria, naval y aérea, será enviada para hacer más segura esa parte del Mediterráneo que, en estos días, se ha convertido en una tumba". El premier detalló que el despliegue de soldados y marinos triplicará la presencia de unidades navales actuales. Durante su discurso, Letta fue muy duro con la Unión Europea (UE) y aseguró que "no se puede esperar para abril o marzo", hasta que el bloque termine de discutir cómo enfrentar el creciente número de naufragios fatales en el extremo sur del continente. Además, no dudó en cargar las tintas contra Frontex, la agencia europea para la gestión de fronteras, con sede en Varsovia. La acusó de ocuparse sólo de una parte de las fronteras de la comunidad europea y, por eso, pidió reorientar parte de sus recursos al Mediterráneo y hasta crear otra sede en las costas del sur de Europa. Pese al cruce de recriminaciones que desató entre la UE y Roma el naufragio en las costas de la isla de Lampedusa hace 11 días, poco se escucha sobre las dramáticas condiciones de vida de las que escapan los inmigrantes africanos y la posibilidad de que Europa modifique sus políticas migratorias, los reciba e integre. El viernes pasado, una nueva barcaza proveniente de Libia se hundió frente a las costas europeas, esta vez a unos kilómetros de Malta. Las autoridades maltesas informaron que 38 personas murieron, 50 siguen desaparecidas y más de 200 fueron rescatadas, la mayoría sirios y refugiados palestinos que escaparon de la guerra civil.
Penurias tras penurias
Uno de los sobrevivientes, un palestino de 20 años que vivía en Siria, contó cómo fue el viaje y el grado extremo de desprotección al que se someten en busca de una mejor vida.
“Un barco militar libio nos siguió durante seis horas y los oficiales a bordo insistieron en que diéramos la vuelta. Cuando nuestro capitán se negó, empezaron a disparar contra el lugar donde pensaban que estarían los motores”, relató Molham Alrosan al diario local
Malta Today
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“Cuando eso no funcionó, empezaron a dispararnos a nosotros”, agregó.
Alrosan se escapó de la guerra civil siria junto a su madre, su padre y su hermano de 10 años, Mohamed. Atravesaron los también convulsionados territorios del Líbano y Egipto, y finalmente se embarcaron en la anárquica Libia con la esperanza de llegar a Suecia y solicitar la condición de refugiados.
El sábado, el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) diseñó un plan de acción de 10 puntos para intentar reducir el número de muertes en el Canal de Sicilia.
“Hay algo inhumano en un mundo en el que los sirios se ven obligados a arriesgar sus vidas poniéndose en las manos de despiadados traficantes para intentar ponerse a salvo en Europa”, sentenció el director de Acnur, Antonio Guterres.
La muerte no espera
"No podemos esperar a que Europa tome decisiones y luego las ponga en práctica. Es una cuestión que hay que resolver ya y nosotros vamos a hacer nuestra parte", explicó el primer ministro de Italia, Enrico Letta.

