Con licencia para matar
Obama dota de elementos legales su guerra contra el terrorismo. Ahora, matar sin juicio previo a un estadounidense que represente una amenaza no viola la Constitución. Y ni siquiera hacen falta pruebas. Pedro Luque.
La guerra contra el terrorismo no es un mal recuerdo de los años de George W. Bush en el poder. La ofensiva contra el terror sigue adelante con Barack Obama, que le imprimió un sello más sigiloso con los aviones no tripulados y la dotó de elementos legales que la amparan ante la ley. Poco a poco va quedando al descubierto la estrategia bélica del mandatario que en 2009 recibió el Nobel de la Paz.La utilización en ataques selectivos de aeronaves dirigidas a control remoto, llamadas drones, ya no es un secreto de los pasillos del Pentágono, aunque el gobierno se niega a revelar los detalles de esta sofisticada arma de guerra, siempre amparado por la figura de la seguridad nacional.Sin embargo, organizaciones y universidades han revelado algunos detalles de estas futuristas aeronaves que sobrevuelan los cielos de Pakistán, Yemen y Somalía.Se calcula que Estados Unidos posee unos siete mil drones que asesinaron a más de cuatro mil personas en menos de una década, desde que entraron en acción en 2004.Matar a supuestos terroristas extranjeros no representa un problema para la Casa Blanca, que no responde ante nadie por estas ejecuciones sin juicio previo. Poco pesan los reclamos de organismos o las quejas de los países que ven vulnerada su soberanía.Estos ataques dirigidos a control remoto sólo se vuelven un problema cuando el blanco es un ciudadano estadounidense, aunque este haya sido reclutado por alguna organización extremista. Entonces, la Justicia estadounidense puede intervenir. Recién entonces la opinión pública empieza a pesar y algunos legisladores comienzan a quejarse.Sin embargo, Obama encontró la solución: se dotó de un arma legal según la cual no es contrario a la Constitución matar a sus conciudadanos en el extranjero "si un alto cargo del gobierno" asegura que el objetivo a batir es una figura de Al Qaeda que supone "una amenaza inminente de ataque contra Estados Unidos". Inminencia perpetua. Para hacer las cosas todavía más fáciles, no es necesario que el gobierno tenga pruebas concretas de una conspiración, ya que los líderes de Al Qaeda estarían planeando ataques de forma continua contra Estados Unidos. Así, la amenaza inminente es constante. Esta nueva táctica de la Casa Blanca salió a la luz el martes, cuando el canal de televisión NBC consiguió una copia del documento clasificado que circulaba por el Departamento de Justicia. "Estos ataques son legales, son éticos y son inteligentes", fue lo contestó el vocero del gobierno cuando le preguntaron por el documento.Idéntica fue la respuesta del exespía nominado por Obama para dirigir la CIA. "Estos ataques se realizan en completo cumplimiento de las leyes", dijo John Brennan, que por estos días sufre más de la cuenta para que su designación al frente de los servicios de Inteligencia sea confirmada.Obama tiene dos caras: una progresista cuando habla de los impuestos, la salud o el ambiente, y una agresiva y provocadora cuando se trata de la guerra contra el terrorismo que le legó Bush.

