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Estados Unidos. Cómo sigue la guerra comercial de Trump: aranceles al acero y al aluminio

Se prevén más impuestos a importaciones en EE. UU.

10 de febrero de 2025 a las 03:22 p. m.
Cómo sigue la guerra comercial de Trump: aranceles al acero y al aluminio
El presidente Donald Trump habla con los periodistas a bordo del Air Force One donde firmó una proclama declarando el 9 de febrero Día del Golfo de América mientras viaja desde West Palm Beach, Florida, a Nueva Orleans, el domingo 9 de febrero de 2025. (AP foto/Ben Curtis)

Washington (AP). El presidente Donald Trump anticipó que Estados Unidos impondrá aranceles del 25% a todas las importaciones de acero y aluminio, incluidas las de Canadá y de México, así como otros aranceles de importación.

“Cualquier acero que entre a Estados Unidos tendrá un arancel del 25%”, dijo a los periodistas el domingo en el Air Force One mientras volaba de Florida a Nueva Orleans para asistir al Super Bowl.

Cuando se le preguntó sobre el aluminio, respondió que “el aluminio también” estará sujeto a las penalizaciones comerciales.

Trump también reafirmó que anunciaría “aranceles recíprocos” –“probablemente el martes o miércoles”–, lo que significa que Estados Unidos impondrá aranceles de importación a productos en casos donde otro país haya impuesto aranceles a los bienes estadounidenses.

“Si nos están cobrando 130% y nosotros no les cobramos nada, no va a seguir así”, les dijo a los periodistas.

Los comentarios de Trump son el último ejemplo de su disposición a amenazar, y en algunos casos a imponer, impuestos de importación.

Los aranceles están llegando mucho antes en su presidencia que durante sus cuatro años anteriores en la Casa Blanca, cuando priorizó los recortes de impuestos y la desregulación.

Trump ha dicho alternativamente que ve los impuestos a la importación como herramientas para forzar concesiones en temas como la inmigración, pero también como una fuente de ingresos para ayudar a cerrar el déficit presupuestario del Gobierno.

El anuncio podría generar mayores dificultades para la industria metalúrgica de algunos países. Y es que, según advierten los expertos, esto afectaría la demanda, la competitividad y la estabilidad del empleo en las empresas del sector. En el caso de Argentina, esto sería peor aún si se combina con un tipo de cambio desfavorable.