China: relatan últimos días de vida de un condenado a muerte
Wen Qiang era la cabeza visible de un escándalo de mafias. Antes de su muerte, vio los partidos del Mundial y leyó novelas de artes marciales.
El diario estatal China Youth Daily siguió los últimos días de vida del ex jefe del Buró Oficial de la ciudad de Chongqing, ejecutado el pasado martes, reveló hoy un reportaje en exclusiva.
Wen Qiang, el principal condenado en una operación contra una influyente red mafiosa, veía partidos del Mundial de fútbol de Sudáfrica y leía novelas de artes marciales en sus últimos días de vida, según el diario, dependiente de la Liga de Juventudes Comunistas de China.
El dirigente fue ejecutado mediante una inyección letal en la montaña Gele, un famoso lugar turístico de Chongqing y lugar de peregrinaje de los comunistas, ya que muchos fallecieron allí durante la guerra civil (1945-49).
Los últimos partidos. El diario relata que Wen vio con entusiasmo el partido de cuartos de final entre Alemania y Argentina, el pasado fin de semana, junto a guardias de la prisión, y que aseguró que el encuentro había sido "amañado", porque los argentinos no podían haber perdido por tanta diferencia (4-1).
La noche anterior a su ejecución, pidió ver el partido de semifinales entre Holanda y Uruguay, añade el reportaje.
Además, recibió visitas de responsables del Partido Comunista, que le hicieron llorar al informarle de que había sido expulsado de la formación política, y del jefe policial Wang Lijun, uno de los principales responsables de la campaña contra el crimen organizado que culminó con la detención de Wen.
El día se su muerte, Wen se levantó temprano, tuvo un último encuentro con su hermana y su hijo -al que pidió que "no guardara rencor a la sociedad"- y fue llevado por una comitiva de 12 automóviles al lugar de la ejecución.
Los "cerebros". El ex jefe judicial era la cabeza más visible del escándalo de las mafias en Chongqing, donde se ha detenido a más de 2.000 personas relacionadas con el caso, entre ellas responsables de las instancias judiciales y policiales, y se ha condenado a muerte de los principales "cerebros" de la red.
Respetado alto cargo de la policía local durante casi dos décadas, Wen fue condenado a muerte por proteger a los líderes del gangsterismo de la ciudad, entre ellos su propia cuñada, Xie Caiping, dueña de veinte casinos ilegales y una de las grandes "capos" de la ciudad a orillas del Yangtsé.

