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"Chile cambió y será más difícil de gobernar"

La expresidenta Bachelet considera la desigualdad como el gran desafío de su país. Aclara que no se "izquierdizó", sino que hizo un "giro ciudadano".

07 de julio de 2013 a las 12:01 a. m.
Agencia EFE
"Chile cambió y será más difícil de gobernar"
En carrera. El 20 de junio, Bachelet ganó las primarias de la oposición y se convirtió en candidata del pacto Nueva Mayoría (AP).

Santiago. La expresidenta chilena Michelle Bachelet, favorita para ganar las elecciones de noviembre próximo, cree que su país "cambió y se le va a hacer más difícil gobernar" a quien sea que gane esos comicios.

"Si no somos capaces de hacer los cambios y la gente empieza a tomar las calles, no va a ser responsabilidad de una presidenta, sino de un sistema político incapaz de responder a los desafíos de Chile", precisó la exmandataria (2006-2010) en una entrevista que publicó ayer el diario La Tercera.

Bachelet, que hace una semana ganó las primarias de la oposición y se convirtió en la candidata presidencial del pacto Nueva Mayoría, reiteró sus principales compromisos si obtiene un segundo período en La Moneda, sede de gobierno.

Dichos compromisos son una reforma educacional profunda, una reforma tributaria que financie ese y otros desafíos sociales y una nueva Constitución “que represente a todos los chilenos”, describió.

En las primarias del 20 de junio, Bachelet superó el millón y medio de sufragios y alcanzó el 53 por ciento de todos los votos válidos, incluidos aquellos de la primaria de la alianza oficialista, que convirtió a Pablo Longueira, de la Unión Demócrata Independiente (UDI), en el candidato presidencial de la derecha.

En la papeleta de la elección presidencial estarán además hasta siete candidatos independientes o de partidos más chicos, que se excluyeron de las primarias.

"Una herida profunda". Según Bachelet, quien además es exdirectora ejecutiva de ONU, los principales desafíos de Chile se relacionan con lo que la centroizquierda siempre ha representado, que es "enfrentar la desigualdad".

Chile “ha progresado y tiene cosas superbuenas, la gente conoce y respeta a Chile, pero tiene una herida profunda que es la desigualdad, que está ligada a la idea de que Chile puede más”, subrayó.

“Si estamos tan bien en la economía, entonces, ¿por qué seguimos con estas diferencias tan grandes? Yo no hice un giro ni a la izquierda ni a la derecha, sino un giro ciudadano”, precisó, en alusión a las críticas de quienes la acusan de haberse “izquierdizado”.

Como en Brasil. La exmandataria también respondió sobre las grandes expectativas que ha despertado su nueva candidatura y la posibilidad de que, al no poder satisfacerlas, le ocurra lo que a la presidenta Dilma Rousseff en Brasil, que en tres semanas de protestas masivas perdió 27 puntos de popularidad.

“Lo de Brasil lo vimos aquí y en otras partes. El peligro no es hacerse cargo (de las demandas) u oír a la gente, sino oír lo que pasa y no hacerse cargo de esos cambios”, consideró Bachelet.

Agregó que ella nunca estuvo “en esto de ser popular” y agregó: “Lo más importante es que yo jamás hice ‘ofertones’, sino que dije: ‘esto debemos cambiar, pero no basta conmigo’”.

“Al lugar al que fui dije cuáles son las prioridades, pero que no basta con la voluntad mía, sino que se requiere la fuerza que permita que estos cambios se concreten y que es esencial elegir parlamentarios que se la jueguen”, concluyó.

"Malestar global". "Uno lo ve en España, en la Plaza Tahrir (El Cairo), en América latina. Hay gente que siente que los modelos de desarrollo permitieron cosas importantes, pero que persiste la desigualdad, y hay un gran descontento hacia la política y las estructuras", dice Bachelet. "Las sociedades cambiaron y los sistemas políticos no, por lo que es necesario que los partidos políticos vuelvan a representar a los sectores sociales", sostiene.