Chávez volvió a las calles para inscribir su candidatura
Un recorrido a bordo de un camión y en medio de una multitud de seguidores marcó la reaparición pública tras dos meses de quien ayer se postuló a otra reelección.
Caracas. El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, cumplió en la tarde de ayer el trámite que lo habilita para buscar su tercera reelección consecutiva en las elecciones del próximo 7 de octubre y se mostró activo y saludable en una aparición en público, en la que cantó, bailó y pronunció un discurso. El mandatario salió del Palacio de Miraflores (sede del gobierno venezolano) parado en un palco ubicado sobre el techo de un camión especialmente carrozado, acompañado por dos de sus hijas (Rosa y Rosinés), algunos de sus hermanos, el vicepresidente, Elías Jaua, y varios de sus ministros y colaboradores actuales.El vehículo demoró poco más de media hora en recorrer a paso de hombre las siete cuadras que separan Miraflores de la sede del Consejo Nacional Electoral (CNE), en un trayecto en el que el mandatario saludó constantemente a las decenas de miles de seguidores congregados, la mayoría de ellos vestidos con remeras o camisas rojas, que identifican a su fuerza política, el Partido Socialista Unificado de Venezuela (Psuv).Chávez fue recibido por las autoridades del CNE, la presidenta, Tibisay Lucena; la vicepresidenta, Sandra Oblitas, y los directores Tania D'Amelio, Socorro Hernández y Vicente Díaz, horas antes de que finalizara anoche el plazo para formalizar las postulaciones.El jefe de Estado les entregó un ejemplar de su plataforma electoral, encuadernada en un amplio tomo con tapas rojas, que rubricó, y recibió de las autoridades electorales el certificado de su inscripción oficial como candidato.Durante la ceremonia, Chávez elogió de manera especial el trabajo del organismo electoral. "Estoy seguro de que nunca antes en toda la historia política venezolana tuvo nuestro país un árbitro del tamaño, de la transparencia, de la calidad y del compromiso que hoy tiene el CNE", sostuvo."Me comprometo a apoyar todas las acciones del árbitro electoral y a reconocer ante Venezuela y el mundo los resultados de las elecciones presidenciales del 7 de octubre", subrayó Chávez.El acto formal duró apenas un cuarto de hora y luego el presidente se dirigió a un estrado ubicado sobre la Plaza Diego Ibarra, detrás de la sede del CNE, desde donde habló, cantó y hasta bailó ante la multitud.Allí, Chávez –vestido con un equipo deportivo con los colores de la bandera venezolana y boina roja– entonó motivos llaneros, acompañado por intérpretes de esa música. En esos momentos, la televisión oficial venezolana, que hasta entonces había evitado enfocar al mandatario cuando bajó del camión, o mientras se sentaba o se paraba, lo captó ensayando algunos pasos de baile.Después de Chávez, pronunció unas breves palabras de adhesión a la candidatura oficialista el periodista José Vicente Rangel, quien fue sucesivamente canciller, ministro de Defensa y vicepresidente de Chávez entre 1999 y 2007.El camión que trasladó al jefe de Estado, de boina, tenía los colores amarillo, rojo y toques de azul, donde se leía "Chávez, corazón de la patria".A su paso por las calles de Caracas, sus incondicionales lo esperaban con banderas, carteles, música y globos. Chávez trató de complacer a los que le reclamaban su presencia, quienes no lo veían en un acto masivo desde el pasado 13 abril, en el décimo aniversario del fallido golpe de Estado que lo sacó brevemente del poder en 2002.Ese día, Chávez, de 57 años, había aparecido junto a sus seguidores en el Balcón del Pueblo, en un acto cerrado en el palacio de Gobierno.
Bajo tratamiento
En Cuba. Hugo Chávez fue intervenido el 26 de febrero en La Habana para extirparle una lesión cancerosa de dos centímetros, que apareció en la misma región pélvica donde hace un año le extrajeron un tumor. A partir de marzo, el mandatario inició las sesiones de radioterapia en Cuba para combatir la reaparición del cáncer.
Regreso. Al culminar su tratamiento y retornar al país el 11 mayo, Chávez se sometió a un estricto reposo y limitó sus apariciones públicas. Recién el pasado 2 de junio se lo vio de pie en un acto en Miraflores, en el que recibió al viceprimer ministro bielorruso, Vladimir Shemashko. Aunque analistas estimaron que la enfermedad podría perjudicar a Chávez, mantiene una popularidad sobre el 50 por ciento.
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