Cataluña esboza una consulta alternativa
Tras renunciar a celebrar un referéndum por su independencia, el gobierno catalán anunció un proceso de “participación ciudadana”.
Barcelona. El presidente del gobierno catalán, Artur Mas, anunció ayer que mantiene la consulta independentista del 9 de noviembre, aunque la convierte en un proceso de "participación ciudadana" y en el paso previo a unas elecciones plebiscitarias que abrirían el camino de la secesión. El plan alternativo de Mas consiste en sacar las urnas a las calles amparándose en la legalidad vigente y no en el marco jurídico diseñado para el referéndum planteado inicialmente y vetado por el Tribunal Constitucional español.La consulta tendría un mero valor consultivo y no generaría un "mandato político" como el referéndum anterior.Pese a ello, la nueva iniciativa de Cataluña ya fue rechazada por el Ejecutivo central del presidente Mariano Rajoy, que la calificó de "ocurrencia". La número dos del gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, afirmó que se está analizando la respuesta, pero recordó a Mas que quedó claro que la legalidad vigente le permite actuar siempre dentro de la Constitución."El gobierno de Cataluña mantiene el objetivo de celebrar la consulta del 9 de noviembre. Habrá locales abiertos, urnas y papeletas ", anunció previamente Mas en una comparecencia institucional desde el Palacio de la Generalitat, en Barcelona, luego de que la noche anterior sus socios en el proceso soberanista adelantaran que había renunciado al referéndum.Antes de que Mas explicara su nueva estrategia, el propio presidente Rajoy se había pronunciado sobre la eventual suspensión de la consulta, y señaló que si se confirmaba esa decisión era una "excelente noticia". "A veces las noticias excelentes duran unas horas", apuntó a continuación el presidente catalán, quien dejó claro que su gobierno "no da marcha atrás sino todo lo contrario".Mas explicó que "la consulta no se celebrará de acuerdo con el decreto que él mismo firmó el 27 de septiembre, "puesto que el Tribunal Constitucional no levantó su suspensión". "Nos acogeremos a marcos jurídicos preexistentes que nos dan competencias en materia de participación ciudadana", señaló, sin explicar a qué norma hacía referencia.De todas formas, Mas remarcó que la consulta del 9 de noviembre "no será definitiva" sino la antesala de unas eventuales elecciones plebiscitarias a las que los partidos soberanistas deberían presentarse con una lista única y un programa conjunto, algo para lo que actualmente no hay consenso.El que hasta ahora era su principal socio, el líder independentista Oriol Junqueras, lamentó que Mas haya planteado un modelo que "no es la solución" al problema catalán porque "no genera un mandato democrático" a favor de la independencia.Por eso, el máximo dirigente de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), instó a Mas a "rectificar y volver a la unidad y el camino de la consulta como estaba pactada". Agregó que, si bien colaborará en la consulta, considera que es necesario celebrar elecciones anticipadas lo antes posible "para alcanzar una mayoría soberanista y declarar la independencia".

