Cataluña busca en las urnas una respuesta que tiene en vilo a España
Cinco millones y medio de catalanes están llamados a votar en comicios autonómicos convocados anticipadamente por Rajoy. Los unionistas de Ciudadanos y los independentistas de Esquerra son los favoritos en sondeos que anticipan paridad de bloques y futuro incierto.
Barcelona. Cinco millones y medio de catalanes están convocados hoy a las urnas en unas elecciones autonómicas que servirán para dirimir si los ciudadanos avalan la aplicación del artículo 155 de la Constitución que intervino dos meses atrás la Generalitat y el Parlament y rechazan la independencia que tuvo una efímera declaración, o si, por lo contrario, dan un nuevo impulso al proceso soberanista.
En la atípica compulsa de hoy hay tres partidos que apuestan por desplegar, con matices, la república independiente que se declaró en el Parlament en octubre: Junts per Catalunya (JuntsxCat), Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) y la Candidatura d’Unitat Popular (CUP). Otros tres partidos rechazan la independencia y dieron luz verde al 155. Son Ciudadanos, el Partido Socialista de Cataluña (PSC) y el Partido Popular (PP). Y existe una séptima fuerza, la de Catalunya En Comú Podem (CatECP), que se distancia tanto del 155 como de la vía unilateral de los independentistas.
Todas las encuestas pronostican un Parlament muy fragmentado con ningún partido superando los 40 diputados –la Cámara tiene 135– y también apuntan a que difícilmente alguno de los dos bloques logrará la mayoría absoluta de 68 diputados o, si lo hace, será por un margen muy estrecho.
Ante este escenario, el riesgo que se dibuja es el de un Parlament ingobernable que puede dejar como árbitro de la política catalana a los “comuns”, un partido que, además, ya avisó que no está dispuesto a abonar ninguno de los dos bloques, ni el independentista ni el constitucionalista.
Los “comuns” apuestan por un pacto de izquierda en el que estén ERC y el PSC, pero ningún sondeo da posibilidades de sumar a estas tres formaciones, y tanto el partido del exvicepresidente Oriol Junqueras como el de Miquel Iceta se han vetado por considerar antagónicos sus proyectos políticos.
Campaña singular
La campaña electoral ha tenido todos los ingredientes para ser la más excepcional desde la restauración de la democracia: las elecciones fueron convocadas por Rajoy, en aplicación del 155. Además, cuatro candidatos están en Bruselas –el expresidente Carles Puigdemont, Meritxell Serret, Toni Comín y Clara Ponsatí– y tres en la cárcel, Junqueras, Joaquim Forn y Jordi Sànchez.
Las fuerzas favoritas, según la mayoría de los sondeos, son ERC, que en campaña se ha reivindicado como el “voto útil” soberanista para evitar un triunfo de Ciudadanos, que le disputa ese favoritismo. Aunque al principio evitaba el tema, ERC al final ha dejado claro que si vence en los comicios de hoy, su candidato a la presidencia es Junqueras y no Puigdemont.
Si ERC se ha reivindicado como el voto útil del bloque soberanista, Inés Arrimadas, de Ciudadanos, hizo algo semejante pero para el bloque “constitucionalista” o “unionista”, asegurando que su candidatura es el voto ganador para poner punto y final al proceso soberanista en Cataluña y abrir una nueva etapa.
Desde Bruselas, en tanto, el cabeza de lista de JuntsxCat, Puigdemont, reivindicó la transversalidad de su candidatura y, con un discurso que ha evitado el choque con ERC, ha puesto el foco en la necesidad de derrotar el “tripartito del 155” formado por PP, Ciudadanos y PSC.
Por su lado, el candidato del PSC, Miquel Iceta, afirmó que es el único que puede aunar consensos para ser presidente y acabar con el independentismo a la vez que evita el “giro a la derecha” que supondría una victoria de Ciudadanos.

