Cadena independentista atravesó toda Cataluña
Más de un millón y medio de personas unieron sus manos a lo largo de unos 400 kilómetros, en apoyo a un referéndum que pretenden para 2014.
Barcelona. Más de un millón y medio de personas, según cálculos de diversas fuentes, participaron ayer en una cadena humana de unos 400 kilómetros que atravesó de norte a sur la región de Cataluña, para pedir su independencia y la celebración de un referéndum que la decrete.
El repique de las campanas de la catedral de la ciudad de Lérida (al oeste de Cataluña) dio la señal para la formación de la cadena humana, convocada por la Asamblea Nacional Catalana (ANC) y que se extendió desde la localidad de Le Perthus (sur de Francia) a la de Alcanar, en el extremo sur de Cataluña, que celebró ayer la “Diada” o fiesta regional.
En otro aniversario del 11 de septiembre de 1714, que conmemora la caída de Barcelona en manos de las tropas borbónicas durante la Guerra de Sucesión española, los manifestantes, distribuidos a lo largo de 400 kilómetros, enlazaron sus manos al grito de “¡inde-inde-independencia!”.
La demostración comenzó a las 17.14, para coincidir d con el año de la caída de Barcelona. El consejero de Interior del gobierno catalán, Ramon Espadaler, cifró en 1,6 millón el número de participantes en la cadena independentista, que solamente en Barcelona alcanzó alrededor de medio millón.
La presidenta de la ANC, Carme Forcadell, declaró que “cientos de miles” de ciudadanos participaron en la cadena humana, que calificó de “éxito” debido a que logró el objetivo de atravesar de norte a sur Cataluña, región que tiene 7,5 millones de habitantes en una extensión de unos 32.113 kilómetros cuadrados.
Los manifestantes, en su mayoría con la “estelada” –bandera secesionista– en mano, convirtieron esta iniciativa en una masiva movilización festiva y familiar. Bajo el lema “Vía Catalana” hacia la independencia, la cadena pasó por lugares emblemáticos de Barcelona como el estadio Camp Nou, el templo de la Sagrada Familia, las plazas Catalunya y Sant Jaume, y el parque de la Ciudadella,
La idea era emular la Cadena Báltica que en 1989 unió las ex repúblicas soviéticas de Estonia, Letonia y Lituania, antes del reconocimiento de su propia independencia.
Con un nuevo hito
La ANC ya había logrado la multitudinaria manifestación independentista que en 2012 supuso el punto de inflexión del separatismo catalán. El gobernante catalán, Artur Mas, se comprometió a dialogar “hasta el fin” con Mariano Rajoy para celebrar la consulta en 2014.

